Capitulo 34 - Nervios

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Faltaba aproximadamente siete días para la boda y mis nervios me hacían un nudo en el estómago que aumentaba casa día más.

Herimar ayudaba y afinaba los detalles lo más rápido que podía, aunque eso si, siempre aportando ideas exóticas y extravagantes.

En los pocos días que tenia de conocerla sabía que adoraba a su perro Minnie con toda el alma. Siempre me mostraba fotografías del poodle jugando con alguna pelota o cuando Herimar lo atrapa en alguna travesura. Cuando ella iba a casa, se encargaba de llevar al perro para que jugara con Pina y para que Aaliyah lo cargara y vistiera a su antojo.

Por su parte Aaliyah no dejaba de dar ideas para que contratáramos a sus cantantes favorito, y aunque lo que ella no sabía es que algunos eran amigos de Shawn y ya estaban invitados.

Mi tía Nadia, Chloe y Emma también quisieron ser parte de todo.

Justo nos encontrábamos eligiendo la ubicación de las mesas y de los invitados cuando Emma soltó lo que tanto tiempo espere que dijera.

—Por lo menos esta vez seré tu madrina...

—¿No lo superas no? —dije cansada del tema.

—No y nunca lo hare—dijo indignada—Te casaste en las vegas y ni siquiera me dijiste, pude a ver sido tu testigo, pero en vez de eso preferiste a una chica que conociste en un tour que ha tu mejor amiga de toda la vida.

—Ya te lo expliqué, ni siquiera recuerdo la mitad de lo que paso en esa boda—dije exasperada.

—Si aja

—Supéralo Emma—dijo Chloe

—Tu cállate—ladro Emma

—¡Ya basta, niñas! —intervino mi tía Nadia— Ya volteen la página, ya paso, igual el matrimonio más importante es por la iglesia, así que maduren de una vez y compórtense como señoras y señoritas.

—Lo siento, soy una tonta... Perdón Emma—dije y de la nada comencé a llorar como una niña pequeña—No puedo con esto... Me siento estúpida

—No tendrás dudas con la boda ¿Verdad? —salto a decir Herimar.

Me apresure a negar

—Para nada, lo amo y sé que el me ama a mí también, es solo que todo esto es muy abrumador en estos momentos, tantas cosas...

—Oye, no importa lo que digan los demás, si crees que los caballos vuelan, entonces lo hacen—dijo Herimar con una sonrisa radiante—Es normal que las novias se sientan nerviosas unas semanas antes de la boda; es normal, no te agobies por cosas que después te puedes arrepentir, mi corazón. Además, ya mandé hacer es esculpir las estatuas de hielo con la forma de ustedes dos. No me hagas deshacerlos. No cuando el escultor no dejaba de verme los pechos y de coquetearme en un idioma que creo que era sueco.

Se estremeció de una forma muy graciosa, llevándose lo último de mis lágrimas y de mis dudas.

Sonreí y negué con la cabeza. Esta mujer era difícil. Ni siquiera me había dejado ver algo de lo que tenía planeado para la boda; nada

—¿Estatuas? —pregunto Chloe impactada

—¿Pensé que habíamos quedado en estatuas reales? Quiero el rostro de mi hermosa hija esculpido en piedra, señorita. Y recuerda que los invitados llevaran vestidos enormes...—intervino mi tía Nadia.

—¡Alto ahí! —exclame seria—¿Vestidos enormes? ¿Qué están planificando? ¿Una fiesta del siglo XX o una boda?

Mi tía Nadia y Herimar comenzaron hablar al mismo tiempo, restándole importancia al asunto.

Rodé los ojos y me llevé una mano a la cabeza mientras las escuchaba discutir sobre el color de los manteles para la mesa.

It's You |S.M| © (TERMINADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora