Seis

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—¡No puedo creer que seas un jodido inútil! — exclamó el castaño —. He dicho agua de jamaica, no de uva.

—Cariño, el bebé me lo ha pedido. Por favor no te enojes.

—¡Y encima estas malcriando a nuestro hijo! — gruñó — ¿Qué? ¿A caso quieres que sea un debilucho como tú?

Se acercó amenazante y Miguel ya no sabía que más hacer al tenerlo tan cerca. Con sus manos lo empujó levemente, pero Rubén no espero a estar bien parado para darle un golpe justo en la cara.

—¡Conmigo no te metas Miguel, no te lo permito!

Cuando le iba a dar un golpe más su pequeño hijo se puso frente al pelinegro defendiendole.

—¡Deja a mi papá! — exclamó horrorizado — ¡¿no ves que le haces daño?!

Al ver las lágrimas de su hijo y a su marido golpeado sintió que el corazón se le partía.

—Yo hijo... — titubeó — siento mucho esto.

Alex lo miro fulminante, sin embargo, al ver que su papá intentaba levantar a su otro papá se apartó. Rubén acarició las mejillas de su esposo y limpio sus lágrimas.

—Lo siento tanto amor — murmuró — prometo no hacerte daño jamás.

—Te creo.

Ilaik123456789

𝑳𝒂 𝒑𝒖𝒆𝒓𝒕𝒂 𝒗𝒊𝒐𝒍𝒆𝒕𝒂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora