Diez

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Sus manos estaban llenas de marcas y su cuerpo completamente débil. Intentó seguir su camino, pero cuando estaba a punto de llegar a su escritorio cayó.

-¡Miguel! - exclamó la castaña.

Se acercó a él y lo ayudó a levantarse mientras las demás lo ayudaban a recoger los papeles. An miró a su amigo y al ver su rostro marcado y su cuerpo muy delgado sintió algo horrible en su pecho.

-¿Qué es lo que ha sucedido contigo Migue? - preguntó completamente triste.

-Yo no lo sé.

-Necesitas ayuda - murmuró asustada -. Mira, se lo que pasa y quiero que estés bien - le dio una tarjeta -. Visitala, ella te ayudará mucho para salir a delante. Como tú... Yo también he estado en esa situación.

De pronto entró Rubén azotando la puerta, todas las chicas del lugar lo miraron mal mientras el menor le sonrío débilmente.

-Muévete Miguel. Tenemos que ir por algo.

-Hey - regaño la castaña - ¿A caso no ves lo mal que está? - preguntó molesta - Miguel no puede ir a ninguna parte que no sea el hospital.

-Estás loca, tú no sabes nada - hablo jalando de Miguel -. Ahora vamonos.

Con un fuerte jalo el pequeño Miguel fue guiado hasta la salida mientras la pequeña castaña miraba mal al muchacho.

Ilaik123456789

𝑳𝒂 𝒑𝒖𝒆𝒓𝒕𝒂 𝒗𝒊𝒐𝒍𝒆𝒕𝒂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora