Extra

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Naruto sonrió complacido, tener a su esposa en sus brazos era lo mejor que la Madre de todos había podido regalarle.

La idea de que era un hombre bendecido, se reafirmo cuando su bella Hina, le dijo que serían padres.

Aún recordaba que ella estaba nerviosa pues no sabía de que manera ocurriría el parto.

¿Tendría que poner un huevo para que su bebé naciera?

O ¿Sería de forma humana?

Naruto sin embargo calmó sus temores diciendo que el futuro príncipe llegaría al mundo en forma humana pero con la misma habilidad de sus progenitores.

Era tan feliz con Boruto, enseñarle a volar, a lanzar llamas
Mitsuki estaba emocionado de poder tener un hermano.

Poco después llegó Himawari.

Su niña era igual a su madre, no solo en belleza, también en poder pues era evidente que con el pasar de los años sería una gran sanadora.

Sí, tenía todo lo que podía desear.

Lo mejor de todo era que podían volar hacia las estrellas juntos, acompañados de los pequeños frutos de su amor.

Los dragones y caballeros solían ver con admiración y cariño una familia de dragones negros, y un dragón de hielo, volando como la feliz familia que eran.

      

                         Fin


Quise escribir esto porque fue lo que imaginé que sería el epílogo.
En fin ojalá les haya gustado.
    
                       Gracias

Amor de DragónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora