Sesshomaru estaba realmente fastidiado por tener que explicarle todo sobre su época al director Cross y Kaname. Pero el como había llegado ahí se lo guardo para sí mismo, sabía que si les hablaba sobre el pozo viajarían a su época, y era lo menos que deseaba en ese momento.
Le proporcionaron una habitación en los dormitorios de la clase nocturna, y las miradas intrigadas no faltaron en cuanto entró al vestíbulo. Los demás vampiros no susurraban nada, pero sabía lo que pensaban en cuanto lo vieron.
-Kaname-sama... quien es él?- preguntó Takuma Ichijō acercándose a él.
-Mi invitado... Su nombre es Sesshomaru Taisho- lo presentó ante todos que tenían la misma duda. Este solo se volteó un poco para memorizar sus rostros, pero de un momento a otro se inclinaron ante él.
-Es todo un honor conocer a otro purasangre- dijeron al unísono... No le sorprendió que creyeran que era también un vampiro, pero por lo menos lo trataban como alguien superior como se debía.
Akatsuki y Aidou también estaban presentes, después del incidente en el bosque no confiaban en el peli-plata, incluso llegaron a temerle un poco más que a Kaname.
-Hay algo que nos oculta kaname-sama...- susurró Aidou en el oído de Akatsuki, justo después de que Sesshomaru y kuran se retiraran.
-Lo se...Ese tal Sesshomaru es más que un vampiro, incluso posee poderes que nunca he visto en un purasangre- comentó el joven Akatsuki frunciendo el ceño.
La cama de aquella habitación era mucho más cómoda que cualquiera de su antigua época, incluso suave y acolchochada. La curiosidad de Sesshomaru era más grande que su deseo de volver, por eso aceptó pasar un par de días en la academia Cross, para seguir investigando sobre lo que pasó con toda su especie. Esto también favorecía a Kaname, tenerlo de su lado podría ser una ventaja para sus planes...
Al amanecer los delgados rayos de sol entraban por la ventana de Zero directo hacia sus ojos.
-"que fastidio...."- pensaba alistándose para las clases, arreglando un poco su uniforme y guardando su pistola, siempre la llevaba a todos lados por precaución, y en numeradas ocasiones le había salvado la vida, después de todo era un cazador de vampiros.
La imagen de su familia vino de repente a su cabeza, seguida de una pequeña jaqueca. Aparte de los ataques constantes de sed, experimentaba alucinaciones con su pasado, incluso se veía a sí mismo asesinando a Yuuki... su preciada Yuuki... Pero no podía permitir semejante cosa, antes prefería morir.
Con pasos firmes se dirigió a su respectivo salón, las chicas comenzaron a murmurar y emocionarse por su presencia, era famoso entre las chicas aunque no lo quisiera, su actitud fría e indiferente lo hace más popular entre ellas (Como sesshi nwn). No las comprendía del todo, y prefería estar solo.
Sin hacer caso omiso a las indicaciones del presidente Kuran, el daiyokai se aventuró fuera de los dormitorios, aprovechando que todos dormían. No había explorado todas las instalaciones, estaba lo bastante aburrido como para salir y toparse con más humanos o "vampiros".
-Vampiros.. ja que nombre más ridículo- pensó en voz alta. El sol estaba más intenso y todos sus ropajes le daban calor, además de que traer la armadura le parecía más molesto que antes. Pero aquel peli-plata orgulloso no lo admitiría. Por suerte todos los estudiantes se encontraban en sus salones.
Memorizó cada pasillo, cada salón y cada edificio para no perderse, además de algunos jardines laterales.
Mientras tanto, el director kaien yacía en su escritorio revisando algunos pendientes, cada vez llegaban más solicitudes de jóvenes (en especial chicas) que querían asistir a la academia, pero el número de dormitorios era limitado, además tratar de que personas de diferentes especies convivan en armonía es muy difícil.
-humm....- suspiró cansadamente. Sobre su escritorio había un sobre negro con un sello rojo, hasta ahora no lo había notado, y cuando lo tomó entre sus manos se quedó paralizado.
-La asociación de Cazadores de vampiros...- susurro con un nudo en la garganta y expresión preocupada.
Se escuchó la campana sonar, que anunciaba la hora de descanso, y de repente todos los estudiantes comenzaron a salir de sus salones empujándose un poco.
-"Maldición...."- pensó Sesshomaru. Inevitablemente todas las chicas lo rodearon en cuanto lo vieron, atraídas por su encanto y particularidad vestimenta.
-Eres un nuevo estudiante de la clase nocturna?- pregunto una de ellas.
-Tiene que ser, todos los de esa clase son súper hermosos- cometo una castaña de altura promedio.
-¿Por qué traes ese kimono?-
-¿Y la armadura para que es?-
-¿Vienes de algun festival?-
-Que maquillaje tan raro (refiriéndose a sus marcas en las mejillas y la luna en la frente)-
-¿Tienes novia?- se atrevió a decir una rubia.
-Oye yo llegué primero!-
-Te daré mi número-
No soportaba todas sus voces chillonas retumbando en sus oídos, quería destrozar a todas de un solo mandole, lamentablemente había olvidado sus espadas, pero aún tenía sus garras con veneno.
-EY!, DEJENLO EN PAZ Y VUELVAN A SUS SALONES!- se escuchó otra voz de una chica gritar. Era Yuuki Cross, una guardián de la clase nocturna. Las chicas aceptaron a regañadientes, y se alejaron del Daiyokai.
-Quien eres tú?- pregunto al tenerlo de cerca, no era ninguna persona de la clase nocturna. Yuuki sintió temor por su mirada e impotencia, no era un vampiro... pero tampoco humano.
Sesshomaru decidió no hacerle caso e irse de ahí, pero fue retenido por la pequeña humana, tomándolo del kimono. Se extrañó al no sentir su brazo (aquel que inuyasha le cortó), por lo que retrocedió.
-Que quieres humana?- le habló como si fuera kagome... Todos los humanos le parecían iguales.
-Nunca te había visto en la clase nocturna, pero ustedes no pueden estar aquí en el turno matutino, es contra las reglas. Si llegarán a descubrirlos...- estaba más nerviosa de lo que creía, y por alguna razón no dejaba de ver la manga izquierda de su kimono, donde no había brazo, preguntándose que le había pasado.
-"Así que los humanos no saben sobre los vampiros... otra cosa interesante"- pensaba mirando a la humana que tenía curiosidad sobre su brazo.
-Emm....¿que te paso?- las palabras salieron por si solas de su boca. Ese hombre era muy extraño, vestía con un kimono masculino, aquella armadura y sobre todo las raras marcas de su rostro, quería pregunta sobre ello pero en vez de eso se concentró en el brazo.
-Eso no te incumbe- sentenció mirándola fastidiado. Para después darle la espalda e irse.
-"a quien me recuerda?.... Es igual a Zero"- pensaba frunciendo el ceño.
Kiryuu era el único que no salía del salón para almorzar, prefería estar solo y dormir un rato. Sacó de su bolsillo una caja con píldoras de sangre, tomó dos y se las tragó. Aunque no le sirvieran de mucha ayuda, contenía su sed de sangre por un par de horas y alejaba las jaquecas.
Se asomó por la ventana, encontrándose con el daiyokai que caminaba hacia los dormitorios. La pelea del día anterior había quedado inconclusa por la culpa de Kaname y el director, pero pronto cobraría su revancha.
-¿Qué hace una bestia chupa-sangre a estas horas del día?- recargó su cabeza en su mano, sin perderlo de vista.
-NO ES DE TU INCUMBENCIA- habló Sesshomaru a sus espaldas. Zero se sobresaltó. Hace tan solo unos segundos estaba en el patio caminando. ¿Cuándo había subido hasta ahí?
-Sigues buscando pelea bastardo??!!!- gritó poniéndose a la defensiva y sacando su pistola.
-Como siempre tan imprudente... Vampiro- sonrió un poco, sabiendo que Zero odiaba que le dijeran vampiro.
-MALDITO!!!!!...- le disparó un par de veces...
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Youkais VS Vampires
FanfictionSesshomaru descubre el pozo por el cual Kagome regresaba a su época. Después de atravesarlo se encuentra con un mundo diferente, 500 años después de Sengoku, donde los demonios no existen y en su lugar se encuentran unas criaturas llamadas Vampiros...
