LA OSCURIDAD DE LA DAGA
Taehyung no sabía por qué estaba allí.
No era un mandato de la Clave.
No era por justicia.
Era por él.
Por ese maldito bastardo.
Y ese pensamiento lo estaba destrozando.
Las runas le palpitaban en la piel, como si supieran que estaba por cometer otro error. Uno más. Uno que podía costarle las alas que ya estaban hechas trizas. Caminaba sin glamour, sin protección, sin mentiras. Esta vez ni siquiera había fingido frente a sus compañeros. Les dijo que saldría a entrenar, que se perdería en el bosque o que buscaría alguna cueva para practicar con los cuchillos. 《Mentira. Mentira. Mentira.》
Iba a verlo. A él. A JKiller.
Y ni siquiera sabía por qué.
Sus manos temblaban. ¿Iba a capturarlo esta vez? ¿O iba a fallar, como siempre? No por falta de habilidad —porque V era la hoja más afilada de la Clave— sino por falta de voluntad. Por esa voz maldita que aún escuchaba en sus sueños, esa sonrisa descarada y ese aroma a azufre y hierro caliente que lo perturbaba más de lo que quería admitir.
Y encima, como si el infierno necesitara abrir más puertas...
— ¿A dónde vas tan rápido, mi dulce ángel? —ronroneó una voz suave, adictiva, enfermiza.
Taehyung apretó la mandíbula antes de girarse.
El infierno tenía nombre, rostro, y una sonrisa perversa: Draco.
— No estoy para tus mierdas, Draco.
— Oh, para ningún lado, cariño. ¿Te interesaba acompañarme? — respondió con la lengua afilada como su daga.
El vampiro se relamió los labios como si saboreara su sangre desde antes, acercándose con esa cadencia embriagadora que tantos caían en adorar, pero que a Taehyung solo le generaba el deseo de arrancarle la lengua.
— Mí cama está más fría desde aquél día... el día donde ya no pude complacer tu débil alma... amor mío.
Y fue entonces cuando el pasado se le estampó en la cara como un latigazo.
Sangre. Manos. Mordidas. Veneno. Pecado.
Demasiado para un corazón que ya no sabía si era humano.
Taehyung se detuvo. El corazón le dio un salto involuntario.
No por amor.
Por repulsión.
Por miedo a recaer.
— No estoy para tus mierdas, Draco. —le dijo sin mirarlo, con los dedos ya acariciando la empuñadura de su cuchillo serafín.
El vampiro salió de entre las sombras como si siempre hubiera pertenecido a ellas. Elegante como una herida abierta, bello como una droga. Se acercó, ojos brillantes de deseo y venganza.
— No pareces tan convencido, Taehyung. Cada vez que huelo el aire cerca de ti... aún siento el veneno. Mi veneno. —Sonrió con esa seguridad de quien cree que nunca será olvidado—. ¿Sigues soñando conmigo?
Taehyung giró lentamente, los ojos inyectados en furia contenida.
— No. Pero a veces tengo pesadillas.
Draco rió, bajo y oscuro. Se acercó un paso más.
— Me haces daño con tus palabras, Taehyung.
— No tienes derecho a decir mi nombre.
— Oh, por favor. ¿Todavía te crees tan puro? ¿Tan intocable? —El vampiro alargó una mano como si fuera a tocarle el rostro—. Ven conmigo. Deja de huir de lo que eres. Lo que fuimos fue inolvidable.
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HIM || VKOOK
FanfictionEl cazador legendario del Instituto de Daegu, desaparecido en las sombras durante décadas , sólo rastreado por unos pocos cazadores y vampiros. Al cual La Clave le confía la misión más importante de el submundo, capturar al mundano de oro, JKiller...
