Capítulo 17

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Viernes 7:15 AM
~Residencia Sawada~

Nos encontramos en la casa de los Sawada, una familia muy común por donde se la mire...

El joven, su madre, su compañera y el bebé misterioso que llegó de repente hace unos días estaban desayunando muy a gusto, Tsuna había terminado su entrenamiento matutino y estaba listo para ir a su escuela junto a Itō, así que se tomaba su tiempo porque había llegado más temprano de lo normal.

Tsuna: Oye Reborn, ¿No tenemos que ver otro tema?, sabes a lo que me refiero.- habló con el bebé que estaba al frente suyo -.

Reborn: De hecho, lo vamos a ver después de tus clases, será mejor responder todas tus dudas de una vez para no perder tiempo.- respondió tranquilamente mientras disfrutaba el café que había hecho Nana.- Por cierto, ¿No tienes que irte ahora?, se te hará tarde -.

Tsuna: ¿Vendrás con nosotros? -.

Reborn: No, me quedaré a preparar algo.- tomando un sorbo de su taza de café, le respondía al castaño con un poco de seriedad -.

Esta acción incomodó al joven, el cual no se esperaba algo liviano y normal por parte de su tutor, al contrario, esperaba una tortura física para él.

De pronto, un llamado se escuchaba afuera de la casa, el cual no era ni nadie más ni nadie menos que Gokudera, la "mano derecha" del Décimo.

Gokudera: ¡Décimo, estoy esperándolo!- exclamó alegremente, su felicidad se notaba a simple vista -.

El nombrado solo suspiró, creyó haberle dicho que no era ningún perro que vive para alguien en específico porque sería molesto que no se despegara de él.

Tsuna: Bueno, me vinieron a buscar así que los veo más tarde, vamos, Itō.- despidiéndose de los presentes, se dirigía a la salida -.

Itō: Ah... Sí.- respondió mientras lo seguía hacia afuera -.

Nana: ¡Que te vaya bien!- despidiéndose de su hijo, sonreía alegremente -.

Saliendo de su casa, el castaño y la joven se encontraron con el albino que los estaba esperando con una sonrisa.

Gokudera: ¡Buenos días, Décimo! -.

Tsuna: Buenos días y no me llames así, aún no asumo el puesto y es raro que alguien se dirija a otra persona así.- saludó e informó cansadamente a su compañero.- Así que, hasta entonces llámame Tsunayoshi o Sawada, ¿De acuerdo? -.

Hayato se sorprendió, en el bajo mundo ningún líder dejaba mucha confianza a hombres que recién conoce y aunque se debe a que todavía son jóvenes era muy extraño.

Con sus ojos abiertos hizo una dogeza en señal de respeto hacía Tsuna.

Gokudera: ¡Décimo, juro que lo seguiré por el resto de mis días y jamás lo traicionaré! -.

Tsuna: ¿Eres sordo? Sabes, mejor déjalo ahí, esto solo es el comienzo.- rendido por la lealtad de su compañero, siguió caminando en rumbo a la escuela -.

La Voluntad De Un Gamer: RebornHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora