Esta era una ciudad que necesitaba ayuda, los jóvenes se drogaban en las calles y los restantes eran presa de estafadores; los hacían héroes al servicio del caos que los mantenía gobernando. La única respuesta era Dios... Un día en el distrito de Puente Piedra era una prueba de supervivencia.
—Tranquilo George, el Charqui está lejos de nuestra zona, mientras no pensemos en nada negativo, todo estará bien.
—Papá, ¿Por qué confías tanto en el manual de supervivencia?
—Es lo único que tenemos para luchar contra el Charqui, la municipalidad ni el estado están en posición de combatir a estas bestias, así que has permitido que convivamos con ellas. El manual es el centro de esa convivencia; lo que se tenía pensado era que el Charqui solo atacará a los indigentes o pandilleros, pero al parecer desde que el alcalde murió, se han tomado medidas más drásticas contra el transporte informal y las pandillas. Esto promovió protestas por parte de los informales; reventaron las llantas de muchos corredores. Por otra parte las jóvenes pandillas tomaron parte sobre la zona más desprotegida cobrando cupos para no atraer al Charqui. Aunque muchos se resistan, el Charqui no deja de ser impulsado como carne de cañon hacia nosotros, los ciudadanos.
—Papá, ¿Quién es ese conejo?
—Corramos hijo, está muy cerca, siempre se asoma de esa manera, si corremos y pensamos positivo tal vez podamos escapar. Estamos cerca del siguiente paradero, luego de este grifo solo quedan unos metros más de caminata. Subiremos al puente para ganar tiempo.
—¿Por qué papá? ¿Por qué no vamos por tierra como lo hicimos hasta ahora?
—No podemos hijo, ese monstruo está a pocos metros de nosotros, solo está jugando pronto nos alcanzará, pero si tomamos el puente el monstruo se ralentizará; las escaleras son unas de sus debilidades según el manual.
—¿Quién hizo ese manual?
—Nadie sabe hijo, pero es real, hace unos meses murieron muchas personas para darnos este dato, el estado recluto a muchos pobladores para hallar una solución contra el monstruo; casi mil personas murieron ese día. El monstruo no ha dejado de imperar desde ese día, pero ahora al menos tenemos un plan de contingencia.
Un sonido peculiar como de una cabra sonó en medio la opera incesante de los grillos, la noche se hizo más fría y la luna parecía agrandarse disimuladamente, pero no lo suficiente para hacer la diferencia coherente y sobria.
—No hagas ruido hijo, no pienses en nada negativo, no mires atrás, sigue adelante y si paras, ya sabes lo que te espera —dice el padre con unos abiertos como platos. La locura quería apoderarse de su débil y extenuada mente, estos ultimas semanas eran estresantes, su jefe no paraba de presionarlo, pero su hijo era su mayor tesoro, no podía pensar negativo y arriesgarse a que el Charqui los persiguiera. Esa pesa de negatividad contenida había logrado menguar su resistencia esa noche.
—Papá, tengo miedo —dijo George con un tono débil y quebrado, casi como queriendo romper en lágrimas.
—Rayos, ¿Por qué me siento más lento que de costumbre —Sus ojos se alteraron y por un momento se movieron con un vaivén extraño como buscando algo alrededor.
—Yo soy tu dueño—dijo el ser monstruoso con forma de conejo; soltó risas con un tono grave que no encajaba nada con su apariencia y se lo comió entero de una sola mordida.
Los verdaderos pensamientos negativos son aquellos que no notamos.
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La mirada puesta en la mosca que vuela
FantasyJavier es el nuevo portador de los secretos de la carne(existencia material a base de polvo de la tierra y aliento de vida). Muy pronto él y su amigo Jacob deberán buscar a sus bastones, recipientes del gran poder que Javier recibe de un ángel caíd...
