Tú sabes lo que haces. Tu amo te busca victorioso o muerto. Cuando niño inútil; cuando joven útil. Tu destino era matar o ser inútil; y elegiste lo primero.
Recibiste una misión en la pantalla tactil de tu máscara; guiar a Guillermo como el carcelero del Charqui. La ciudad estaba siendo devastada y este monstruo requería una vigilancia más prolija. En tu pantalla se te ponía la información sobre el individuo, entrenado en defensa personal en Inglaterra, volvió a su hogar después de fundar su empresa de postres en Inglaterra. Su esposa y sus dos hijas lo esperaban y antes de irse tu te asegurarías de hacerlo cumplir una importante misión en Lima.
Tu traje hecho de licra con implantes de nanobots que lo hacían peculiarmente peligroso en el mundo de los asesinos de Lima. Tu máscara era otra de esas cosas únicamente reproducidas para unos de los mejores asesinos, buscado por la CIA, por robar secretos de un proyecto ultrasecreto del Area 51. Ahora solo quedabas hechos una serie de retazos que enlazaban a varios sucesos catastróficos y llenos de disputas por el poder y el dinero.
Tu cuerpo esbelto y trabajado se movía con gran agilidad y tus huesos casi se podían doblar y moldearse como goma de acuerdo a lo necesario en cada misión, no había una sola parte de ti que no pudiera moverse con destreza acrobática y esconderse con el mínimo ruido. Un aparato que llevabas en tu bolsillo te permitía emular ciertos sonidos para parchar cualquier irregularidad sonora; hasta el más experimentado cometería un error; y ese error sería su muerte.
Guillermo no fue seleccionado para una muerte, tú solo deberías usar la mitad de tus capacidades.
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La mirada puesta en la mosca que vuela
FantastikJavier es el nuevo portador de los secretos de la carne(existencia material a base de polvo de la tierra y aliento de vida). Muy pronto él y su amigo Jacob deberán buscar a sus bastones, recipientes del gran poder que Javier recibe de un ángel caíd...
