—Me han contado que ha llegado tarde jefe, es la primera vez que escucho algo así —comenta Javier vestido de conserje.
—Por lo que veo eres nuevo, espero escuchar más ruido de limpieza y menos parloteo inútil —dice el gerente sacude su traje y se para de su asiento; la oficina está rodeada de paredes y una puerta de un metro de largo la separa de cúbiculos de 30 metros cuadrados; estas habitaciones son usadas para la imprenta de la portada de la revista.
—Bueno, iré a almorzar, hoy me entro hambre al escucharte hablar, limpia bien este cuarto, tal vez luego decida no despedirte —avanza y choca con la puerta.
Esta puerta es ahora una pintura. El conserje se acerca con aire de sirviente.
—Yo lo arreglo jefe. Quiere ver un super conserje —sostiene un papel en sus manos; lo desdobla varias y lo estampa contra la puerta—. Acérquese, no tiene tiempo que perder, los emparedados de queso mozarela son la novedad de la semana.
—¿Cómo hiciste eso? Esto es un reality show, ya se me hacía raro que contrataran tan irregular personal. Llamaré a mi abogado y prepararé una denuncia para todos los infelices metidos en esto. Puedo asegurarles que no sacaré el poder de la prensa de esto.
—Vamos, es una entrada, miré —atravesó la ventana y luego la agrandó desde el otro lado con el movimiento de zoom de una cámara de celular—, ¿más cómodo?
—Te seguiré el juego pequeño imbécil, luego iré a hablar con mi abogado —Atraviesa la ventana inclinándose. La ventana era muy estrecha y no se podía ver el otro lado con facilidad.
—Vera, espero que no le moleste, hice un par de remodelaciones a su edificio —señala los pasillos inacabables en solo dos sentidos.
—Qué es esto, ¿dónde están mis trabajadores?
Solo un largo pasillo que tenía una gran repetición de figuras geométricas. El conserje siguió caminando. El gerente del periódico lo siguió y dice:
—Espera, sabes que, estoy pensando en recompensarte con una buena cantidad de dolar mag; el mejor dinero en el Perú; legal, solo para gente especial y rica; sin impuestos —enaltece una ceja y exhorta al gerente con su mirada. No me dejes aquí, si quieres... Te daré algo más valioso, que quieres
La mirada del conserje se tranquilizo y le muestra un truco con una brocha que yacía en el piso. Javier le dice:
—Bueno, tal vez me anime a mostrarte algo, ven aquí —pinto la pared y cuando avanzo; entro a una sala más grande; similar al piso 101 del gerente.
—Qué es esto, un sueño, no soy fan del conejo bugs bonnie y su promiscua homosexualidad.
—Creo que no quieres entrar, ven, quiero mostrarte algo —el gerente entro al ambiente del piso 101; su ambiente laboral estaba intacto, casi nada había cambiado.
—¿Cómo es posible? Hace un momento estaba en un túnel brillante y complicado como una obra de Salvador Dalí.
—Es posible, por que soy alguien que puede hacer casi todo —su tono era evidente, pero cuando usaba su habilidad para crear ventanas y puertas y jugar con la perspectiva y la profundidad
como si toda la realidad fuera un programa que el controlara desde su mano y creatividad.
—¿Qué haces? —titubeo al acercarse para ver que escribía.
De la nada Javier se le acercó y uso un cuadro para transportarlo a 100 metros sobre la isla de Madagascar. Javier apareció de pronto y le dice:
—Necesito que hagas algo por mí, necesito que seas mi bastón; y guardaras parte de este poder que te estoy mostrando, si no aceptas, volveremos aquí cuantas veces sea necesario.
—¡Qué! Joder —miro hacia el suelo, no podía ver casi nada, el viento le quitaba visivilidad, pero sentía la realidad de caer desde una gran altura a una isla, añadio —: Haré lo que quieras, solo sácame de aquí.
—Bueno, estamos listo, tenemos que dejar tu empresa, dejaré un clon de ti en tu lugar, no queremos perdernos de todo el poder que puedo usar ahora —dice con un gesto alegre y empático.
—¡Sácame! —grita con mucho enfado y terror.
—Bueno, préstame un celular si quieres que saque
—Toma, ahora, sácame —convina y saca su celular y se lo da a Javier
Javier saca la barra del celular y con un lapicero escribe: transparencia. Luego ambos aparecen por la misma ventana que habían salido inicialmente de la oficina del gerente. Esto deja estupefacto al general y verifica que es su oficina.
—¿Cómo hace un hombre para ser parte de una pintura?— agarra su celular y hace una videollamada—, Olvida los detalles —aprovecha la perspectiva y agarra al jefe y luego lo lanza dentro de la pantalla de la videollamada.
El jefe aparece aturdido y mareado al otro lado de la llamada y Javier pone el celular en el piso y salta del otro lado de llamada.
El gerente del diario expreso es reportado como desaparecido. Se sospecha de Frepat; una organización terrorista camuflada entre maestros y congresista de bajo nivel.
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La mirada puesta en la mosca que vuela
FantasyJavier es el nuevo portador de los secretos de la carne(existencia material a base de polvo de la tierra y aliento de vida). Muy pronto él y su amigo Jacob deberán buscar a sus bastones, recipientes del gran poder que Javier recibe de un ángel caíd...
