12. Ataduras y lazos.

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Momo se levantó sin decir nada y comenzó a buscar en su valija una cuerdas. Sí, tenían cuerdas guardadas. La pregunta no era por qué, era a quién ataría.

Luego, Dahyun sintió como Momo la posicionaba en medio de la gran cama y ataba de manos y pies, no se quejó, solo esperaba que desatarse fuera fácil.
No, no lo era. En cierto modo, el roce de la cuerda le generaba un placer indescriptible cada vez que apretaba contra su blanquecina piel. Las marcas serían duraderas.

- No te preocupes, Dahyunnie - dijo Sana-. Momo sabe hacerlo, ella y yo lo hacemos siempre -. Dijo luego y tragó saliva, ¿Eso debía tranquilizarla? En realidad sí.

Momo ató las manos en la espalda de la menor, no tendría cómo librarse. Incluso que luchase para ello le parecía excitante, era realmente atractiva así. Luego, ató sus pies, pero solo desde los tobillos. La dejó arrodillada en la cama y le dio un strapon a Sana.

- Lubrica ésto, mientras -. Soltó mientras continuaba posicionando a Dahyun, justo como la quería. Ya no estaba tan borracha, pero aún tenía esa calentura, y más con la escena de Dahyun atada por completo y Sana chupando un pene falso.

Dahyun se quería acomodar un poco, realmente su pelo estaba molestándola. Momo tomó su cabello y lo ató con una liga para que no estuviese en medio, no era tan largo igualmente.
Luego de eso, Momo abrió las piernas de Dahyun, que seguía de rodillas y la mantuvo así. Sacó el strapon de la boca de Sana y se lo puso en la cintura, mientras acomodaba a Sana frente a Dahyun.

- Vamos, lame -. Susurró Momo acercándola a la indefensa Dahyun, que tenía atadas sus manos y piernas, pero estaba desnuda y entregada a las mayores.

Sana comenzó a lamer la intimidad de Kim mientras Momo metía lentamente un dedo dentro de Sana, luego dos y hasta tres. Siempre haciendo círculos, intentando que se acostumbrara a su tacto suavemente. Después de un rato, la hizo acabar y, una vez lo hizo, ingresó por fin el juguete dentro de ella.

Sana soltó un gemido y mordió su labio, fue casi instantáneo, pero Dahyun le pidió que continuase masturbandola para luego acabar también. Realmente no habían terminado, era apenas el principio.

- M-Momoring -. Susurró Sana entre gemidos, realmente estaba por acabar de nuevo, tal vez por lo mucho que le gustaba ver a Dahyun así, o tener a Momo penetrándola.

- Sana, pequeña, recuéstate -. Pidió Momo saliendo de ella antes de que que acabe, Sana se enojó bastante por ello pero hizo lo que le pedía. La mayor masajeó su clítoris para compensarle eso y una vez acabó, Momo volvió a hablar-. Dahyun, abre tus piernas sobre la cabeza de Sana.

Dahyun siguió las órdenes, como pudo. Momo la ayudó como pudo y Sana, agitada por acabar 3 veces en una noche, comenzó a masturbar nuevamente a Dahyun, incluso con sus dedos. Momo, volvió a introducir el strapon en la Japonesa mientras miraba aquella escena mordiéndose su labio, sin dudas amaba eso.

Mientras movía su cadera y penetraba a Sana, se estiró para acariciar el suave cuerpo de Dahyun, las tres estaban desnudas ya. Incluso así, las dos menores acabaron nuevamente. Habían tenido ya una racha de 4 corridas en una noche, y aún no terminaba tampoco.

La mayor, se sacó el strapon e hizo a Dahyun lamerlo un buen rato hasta limpiarlo bastante. Luego de eso, dio un largo suspiro y recostó a Dahyun en la cama con sus piernas lo más abiertas posibles e indicó a Sana que frotáse sus intimidades. Sana, de nuevo, siguió las órdenes de la mayor y comenzó a masturbarse contra la intimidad de Dahyun, quien también estaba siendo masturbada por eso.

Momo, se arrodilló junto a ellas y comenzó a masturbarse a sí misma mientras las veía. El simple hecho de ver a Dahyun atada la excitaba, demasiado, y Sana frotándose contra la menor también. Era un gran paraíso, para las tres. Luego de que Momo acabase, las dos menores se corrieron otra vez, y se recostaron sobre la cama.

Éxtasis - SaiDahMo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora