Cuando era niño nunca le faltó nada, siempre tenía todo lo que pedía, era muy feliz.
Hasta que llegó a cumplir 10 años.
Su perfecta vida dio un vuelco de trescientos sesenta grados, de pronto su familia preferia evitarle. De entre todos su padre fue quien menos quería verlo.
-Ya deja de llorar- le vino el primer golpe en la mejilla -No puedes pasar toda tu vida llorando-
-L-lo siento- el pequeño llevo sus manos a sus ojos quitándose las lagrimas e intentando regular su respiración.
-No pareces mi hijo- le dijo con desprecio.
-Perdón padre- agachó la cabeza queriendo ocultarse. Desaparecer.
-¡Eres un Alfa! ¡Pórtate como tal!-
-Y-yo lo...-
-¡Mírame cuando te estoy hablando!- le dio otra bofetada haciendo que cayera al suelo -Tal ves solo eres un maldito omega que huele como alfa- le miró con desprecio -Defectuoso-
-Y-yo no... yo soy...- se llevó su mano a su mejilla herida.
-¡Levántate y vete a tu cuarto! ¡No quiero volver a verte-
Jamás podría olvidar cuando escuchó aquella voz por primera vez. La voz.
Prefería marcharse antes que enfrentar a su padre pero pareció haber sido una mala elección cuando escuchó que le gritaba "cobarde" justo cuando se iba.
No le importó y siguió su camino encerrandose en su habitación y escondiendose debajo de su cama, el único lugar en el que se sentía a salvo. Llevó con él un peluche de lobo que le habían regalado cuando era más pequeño, cuando era feliz.
Se quedó debajo aferrándose a aquel peluche. Esa situación se había vuelto muy común en las últimas semanas desde aquella presunta "presentación" a pesar de ser un niño de diez años no le veia el sentido a eso.
El podría ser un buen alfa si su padre no fuera tan malo. El sería el mejor pero solo estaba siendo reprimido.
Ese dia se prometió algo.
No llorar más.
Sus sentimientos quedarían intactos pero no iba a dejar que nadie más le lastimara. Aun si era su propia familia, les daría la espalda, era un alfa, podía hacer las cosas por su cuenta.
Asi fue creciendo, su exterior se hizo mas duro, era capaz de defenderse él solo pero por dentro seguía siendo ese niño que lloraba abrazado a un peluche.
Rogaba por que nadie se diera cuenta.
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Aullar Sin Voz || Virgato || Omegaverse || Terminada
FanfictionNo pongas limites a mi vida. No hagas que sea yo él que tome el mando. Nadie podría aceptarlo. En esta "perfecta" sociedad donde tu tienes un papel y yo otro jamás nos veran como algo normal. Decide si eres valiente o si es mejor dejarte atras. -U...
