-¡No porfavor! No hagas eso
Trataba de hablar con la enfermera, tratar de convencerla de que dejara de gritar, pero no servía de nada, pues cada vez más llamaba la atención y pronto llegaría seguridad, me di media vuelta y corrí hasta llegar a un elevador, el cual tardaba demasiado en abrir
Al final del pasillo, dónde antes me encontraba con la enfermera, se acercaron dos guardias, al verme empezaron avanzar hacía donde estaba, trate de caminar lo más rápido posible, pero sin llamar la atención, estaban detrás de mi, no podía arriesgarme a qué me llevaran con el doctor, que solo era un cómplice de Antuan
Abrí una puerta y al entrar solo eran unas escaleras, baje corriendo, tratando de avanzar lo más rápido posible, podía escuchar la voz de los guardias, exigiendo que me detuviera, pero no lo haría, no ahora...
No llegue hasta abajo, volví a entrar a otro piso, al principio de la entrada decía "Área pediatríca" a lo lejos ví como salía una doctora y una niña de un consultorio, así que corrí sin dudarlo, entre, empecé por buscar alguna bata de doctor, porque lo que tenía puesto solo llamaba la atención
Y la encontré, pero para mi mala suerte no había algunos zapatos o algo que ponerme, tome el cubrebocas y frente a cualquier pronóstico, salí del consultorio, había pocas personas, y la mayoría eran solo padres con sus hijos
Lo primero que tenía que hacer era salir del hospital e intentar marcarle a mi familia o alguien que pudiera ayudarme, entre al elevador, planeaba ir al estacionamiento y de ahí escabullirme en algún auto, al principio estaba sola, pero de pronto las puertas se abrieron, era una mujer
Al entrar la mujer y en el momento que las puertas se abrieron a lo lejos pude ver Antuan, Deivid y al doctor, parecía que estaban discutiendo, trate de ocultarme pero fue demasiado tarde, él ya me había visto
Trató de correr y llegar antes de que las puertas se cerrarán, trate de apretar muchas veces el botón para cerrar, podía jurar que la mujer que estaba a un lado de mi, creía que solo era una mujer paranoica y no la culpaba, si esto me hubiera pasado a mi, hubiera pensado lo mismo
Cuando las puertas se cerraron, sentí una paz inmensa, por un momento sentí que todo estaba bien, empecé a reírme sola y sin previo aviso, me encontraba llorando por todo lo que estaba pasando, me sentía estresada, angustiada, totalmente agotada mentalmente, cansada de Antuan
Trate de acercarme a la mujer pedirle ayuda e inclusive trate de hablar con ella, pero solo lograba que se alejara de mí desesperadamente
Empezó a gritar, parecía demasiado asustada, justo en este momento me di cuenta que no hablaba español, así que era inútil tratar de hablar con ella, después de unos segundos de intentar pedirle un teléfono, solo lograba que me aventará su bolsa
-Lo siento
Era lo único que podía decirle, sobretodo porque parecía demasiada asustada. Cuando las puertas volvieron abrirse, salio corriendo del elevador, al revisar su bolsa, había un teléfono, trataba de marcar, estaba demasiada asustada, nerviosa y conmocionada
Me encontraba en el estacionamiento, todo era oscuro, demasiado tétrico, ver los autos salir y entrar me causaba escalofríos, me detuve unos minutos, solo para intentar marcarle alguien, está vez no le marcaría a la policía, todos eran unos corruptos y probablemente todo sucedería como la última vez
Cuando marque el número de mi casa, nadie respondió, solo la maldita contestadora, volví a intentar pero seguía igual, lo intente por última vez... Y funcionó
-Bueno... ¿Bueno?
Escuchar la voz de mi madre era simplemente acojedor, me sentía tan feliz de volver a escucharla
-¿Quien habla? ¡Respondan!
Salí de mi transe, me quedé tan concentrada en mis pensamientos, que había olvidado todo
-Mama
-¿Isabella? Cariño, ¿Dónde estás?
Al decir cada palabra su voz se entrecortaba
-Te extraño tanto, perdóname, por todo lo que hice, por no haber hablado antes...
Tenía que pedirle perdón, porque sabía que todo esto era mi culpa, por no haber hablado antes
-Isabella cariño, solo dime ¿Dónde estás? Tu padre y yo iremos por ti, solo dime dónde estás
-Él me tiene en una cabaña, en el bosque, no sé dónde estoy, pero ahora estoy en un hospital, no se dónde estoy mamá, y-yo n-no
Quería gritar, decir algo que pudiese ayudar a encontrarme, pero no sabía dónde estaba, ni siquiera el nombre del hospital
-Relajate Isabella, iremos por ti, ¿Quien te secuestro?
Tenía que decirle todo, quién era la persona que me tenía en esta maldita situación, pero por un momento, pensé en mi familia...
¿Que pasaría con ellos?
¿De que sería capaz Antuan, para impedirlo?
No conocía lo suficiente Antuan, pero me daba una idea de lo que él era capaz... Y temía por mis padres
-¿Hija? ¿Sigues ahí? ¡Isabella contesta!
La voz de mi madre se quebranto, sonaba angustiada. Cuando no le respondí, empezó a llorar, me dolía escucharla de esta manera
-Lo siento mamá, se llama Antuan es...
-¡ISABELLA!
-¿Isabella, hija que pasá? Hablame porfavor
-Él está aquí
Empece a correr, tratar de alejarme de él
-¿De quién hablas Isabella, dime quién es?
Lo único que quería era bajar la escalera o intentar entra al elevador, pero frente a esa salida había dos hombres, podía asegurar que por como me miraban, estában con Antuan, quise ir por el camino dónde entraban lo autos, pero la camioneta con Deivid adentro, se dirigía hacía donde estaba
Estaba rodeada, por un momento sentí que no tenía escapatoria, podía escuchar a mi madre gritar del otro lado de la línea, odiaba escuchar el dolor que le había causado, la desesperación en la que ella se encontraba
-Mamá tengo miedo
Fue lo único que pude articular, mi voz se quebró, quería llorar, podía sentír las lágrimas que bajaban por mi rostro
Trataba de buscar otra salida, pero estaban por todas partes, lo único que quería en este preciso instante era correr con mis padres, abrazarlos, pedirles perdón... Tratar de despertar, desear que todo esto solo sea una maldita pesadilla, pero no era así, todo era más real que nunca...
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AMORE OSSESSIVO "ISABELLA"
DiversosAMORE OSSESSIVO PARTE II ISABELLA Isabella lidia con los resultados de cada decisión que tomó con el propósito de no preocupar a sus padres, el no tener la confianza y el coraje para pedirles ayuda dejó cicatrices que tardarán en sanar, ahora sabe q...
