Habían pasado más de tres horas, me encontraba en la misma posición, aún después de tanto tiempo seguía recostada en el frío césped, me encantaba la lluvia pero justo en este momento era lo que menos necesitaba. La lluvia junto con el viento lograban que fuera más duro soportar estar en esta forma, me encontraba desnuda, lo único que me cubría eran mis propias manos y eso no era suficiente
Más de tres horas en las que el frío, la lluvia, los amargos momentos, el recuerdo de lo que pasó hoy, todo hacia más imposible soportar la amarga noche
Sabía el tiempo aproximado que había pasado, pero no sabía que hora era y eso aumentaba mi desesperación, no estaba segura del tiempo que estaría en esta misma posición, podía sentír como el tiempo pasaba lento, y cada vez más mi paciencia se agotaba por completo. Sentir mi cabello completamente mojado, lograba impedir al menos por un momento consevir el sueño
El recuerdo de Karen aún me atormentaba, esperaba que en cualquier parte que su familia se encontrará, lograrán encontrar la paz, pero eso era lo difícil, porque era algo que dejaba cicatrices, algo difícil de superar
El sonido de la puerta ser abierta con brusquedad logro sacarme de mis pensamientos, aún así trate de ver de quién se trataba, pero conforme más pasaba el tiempo, la sombra se acercaba más a mi, cuando estuvo lo suficientemente cerca logré ver de quién se trataba, solo era Antuan. Se paró frente a mi, me miraba de arriba hacia abajo, podía ver burla en sus ojos, sabía que el estaba disfrutando la situación en la que me encontraba
–¿Cómo te encuentras principessa?
Miró para todos lados y después encendió un cigarro, hasta este momento jamás lo había visto fumar, solo beber. Lo mire con todo el odio posible, era un maldito enfermo
–¿No me hablarás? Veo que aún sigues enojada conmigo. Está haciendo demasiado frío ¿No creés?
No le respondí, ni siquiera valía la pena, solo gire la mirada y mire fijamente a los árboles, lo único que quería era ignorarlo por completo, pero eso era imposible, jamás me dejaba en paz
–Tengo buenas noticias amore, te facinaran, es lo único bueno que nos dejó tu berrinche, será algo bueno para ambos, creo que nos volveremos más unidos
No sabía que era lo que el quería decir, pero estaba segura que solo era un maldito juego de palabras
–Vamos Isabella puedes entrar, está haciendo demasiado frío, ambos sabemos que prefieres estar dentro, sin tener que pasar la noche en este maldito lugar
Preferiría pasar la noche en este sitio, que pasarla a su lado, tan solo recordar me daba asco, todo en el me causaba repulsión, sobretodo su maldita arrogancia
–Puedes entrar Isabella con una sola condición, solo tienes que pedirme perdón, solo eso amore, discúlpate por ser una maledetta cagna
Estaba totalmente loco, si el creía que le pediría disculpas, prefería mil veces pasar la noche en el frío, en esta posición que pasar un solo minuto a su lado. Me miraba directo a los ojos como esperando una respuesta, solo me volví a girar y recosté mi cara entre mis brazos
–Veo que sigues decidida, pero déjame aconsejarte que todo esto que estás haciendo no vale la pena, solo lograrás enfermarte. Deja de ser tan orgullosa y solo discúlpate
Su voz ya no sonaba sarcásticamente o talvez en manera de burla, ahora parecía molesta o demasiado forzada para que no se notará. Sin embargo yo seguía en la misma posición, ni siquiera gire a verlo, lo único que quería es que se alejara junto con su maldita caridad
–Isabella a veces eres demasiado estúpida, solo hazlo, quedará entre nosotros, lo que hiciste fue estúpido, pero ya pasó, ahora hay que dejarlo en el pasado. Solo entra para poder hablarlo
¿En el pasado? Encerio su estúpida conciencia no tenía límites, como se atrevía a decir que ahora quedaría en el pasado. Lo que hizo no era algo que se olvidará fácilmente
–¿Acaso eres sorda? ¡Respondeme!
–No quiero absolutamente nada de ti
Si no le respondía sería peor. Prácticamente temblando de frío, pude decirlo, el solo se quedó en la misma posición, su cara se volvió totalmente neutral, sabía que ahora quería recurrir a golpearme o talvez algo peor, pero solo se limitó a mírarme
–Como quieras, de todas formas mañana tendrás que regresar a la maldita habitación y lo que no quieras que pasé, pasará, así que disfruta tu momento aquí
Todo lo decía enojado, parecía que el no 'pedirle perdón' le molestó de más, o más bien lastimo su ego. Después se arrodilló frente a mi, yo por otro lado solo lo ignore mantenía mi vista en los árboles, el seguia buscando mi mirada, y al no lograrlo, sentí como pego el cigarro a mi piel, quemando la zona de mi abdomen, despues solo lo arrojó al suelo
–Cuando quiera que me mires, lo harás
Se empezó a quitar el saco, quedando solamente en una camisa blanca con un chaleco. Me tomo del mentón e hizo que lo mirará
–Hacerte la orgullosa, no te llevará a nada bueno, pero si así lo quieres, que lo disfrutes. Ten ponte esto
Dejo caer su saco sobre mi, cubriéndome casi por completo, después solo se alejó
(...)
Habían pasado más de una hora desde que Antuan había estado aquí, pero conforme la noche avanzaba, la lluvia incrementaba al igual que el frío, por un momento me arrepentí de no haber entrado, pero no quería caridad de un enfermo con una mente retorcida
Pude ver que de la casa, salía otra persona, no sabía de quién se trataba, pero conforme se acercó lo ví, no sabía quién era, solo que trabaja para Antuan, se paró justo a lado de mi y abrió un paraguas, para que la lluvia no chocará conmigo
–No quiero nada, solo déjenme sola
–Son órdenes del Señor Denua
Volví a insistir que se fuera pero nada funcionó, cada que me movía, el se volvía acercar, por último ya no hice nada, no podría evitarlo
∆
Traducción
-Maledetta cagna
-Maldita perra
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AMORE OSSESSIVO "ISABELLA"
AcakAMORE OSSESSIVO PARTE II ISABELLA Isabella lidia con los resultados de cada decisión que tomó con el propósito de no preocupar a sus padres, el no tener la confianza y el coraje para pedirles ayuda dejó cicatrices que tardarán en sanar, ahora sabe q...
