Nunca había pensado en la posibilidad de que esto se tratara de alguna venganza, al principio cuando me acosaba, pensaba que solo era un pervertido que le gustaba abusar de menores, lo cual era totalmente repugnante
Pero que tal si no se trataba de eso, talvez es una venganza, ¿Pero hacía quien es la venganza? Ni mis padres y abuelos, le han hecho nada malo a nadie y por qué secuestrarme ¿Que ganaría con eso? Si quería venganza debía haberme matado hace mucho y hacerlo saber para que mi familia sufriera
No creía que lo hacía por dinero, se veía que el tenía más dinero que yo, o más bien que toda mi familia junta, ¿Entonces por qué lo hacia?
Ó talvez solo era un perverso que secuestraba mujeres para abusar de ellas de la manera más cruel, cumpliendo sus retorcidos deseos, me daba asco tan solo pensarlo
–No hay nada que tú familia tenga que pueda satisfacer mi deseo de venganza, y no es ninguna venganza hacía tu familia, ellos solo tenían algo que quiero y ahora que lo tengo, no me importan en absoluto tus padres
–¿Entonces porque me haces esto?
–¿Que porqué? No es obvio, es porque te necesito, en todos los sentidos, pero el simple hecho de que pienses en tu familia, no te deja avanzar...
–Est-tas loco, eres un enfermo, yo no quiero esto, jamás lo haré, deberías estar en un maldito psiquiátrico dónde la...
El decir eso, parece que le molestó demasiado, empieza a golpear con fuerza la puerta, parece que tiene algo en las manos, veo como poco a poco la madera se va abriendo paso, después de lograr romper la madera o al menos los suficiente como para que pudiese entrar su mano y quitar el pestillo
Después paso lo inevitable, logró entrar, ahora se encontraba frente a mi, parecía muy molesto ¿Cómo podía decir que sentía algo por mi?... Si después de todo disfrutaba lastimarme
–¡JAMAS ISABELLA VUELVAS A DECIR ESO!
Se acerco hasta donde estaba y me tomo del mentón, parecía que se había molestado que le dijera enfermo, pero después de todo eso era, un maldito enfermo
–Ni tu, ni nadie, volverá hacer conmigo lo que quiera y si lo tienes que aprender por las malas pues lo harás, tenía planeado llevarte hoy al médico, pero no mereces ni eso...
Me tomo con fuerza del cabello, trate de impedirlo pero con una sola mano, no lograba hacer mucho, me sento al borde de la cama, mire como se empezaba a quitar el cinto, empecé a sollozar, estaba segura que abusaría de mi
Se acerco a mí, me tomo del mentón, y acercó su rostro al mío, su mirada era de odio, mirándome directo a los ojos, empezó hablar
–Tu no eres nada sin mí...
Me tomo con fuerza del cabello, trate de impedirlo pero nada funciono, me quitó a la fuerza el camisón que usaba, quedando completamente desnuda frente a él, después me acostó boca bajo
Ya sabía lo que me haría...
–Las cicatrices de la última vez aún no sanan Isabella, esto es para que aprendas a respetarme...
Dejo caer el cinto con fuerza sobre mi trasero, así siguió durante más de veinte minutos, y cada que lo hacía, me gritaba cosas horribles, también decía lo que le haría a mi familia si volvía a repetir lo que le dije... El sufrimiento era insoportable que cuando termino me sentía tan agotada, sentía que en cualquier momento me desmayaría
–Te juró Isabella que lograré que todas tus malditas esperanzas de volver a ver a tu patética familia desaparezcan, te destruiré por completo amore y será en ese momento en que te darás cuenta de todo...
Pensé que el sufrimiento había terminado pero no fue así, se colocó encima de mi, me tomo del cabello y se acercó hasta donde estaba, quedando a centímetros de mí
–Esto no terminará hasta que yo diga...
Escuché como se empezó a bajar el pantalón, me sentía tan débil, tan adolorida que ni siquiera tenía la fuerza de alejarme de él, pero lo intenté porque jamás dejaría que me tocará a voluntad o sin haber luchado antes por un ser tan despreciable como él
Cuando ya no pude detenerlo, presionó su mano sobre mi cuello, escuché como empezaba a bajarse el pantalón, y al final lo hizo, entro en mi sin pudor
Escuchaba sus malditos gemidos, escuchaba como su erección chocaba con mi pelvis, ese maldito sonido que hacía, no podía reaccionar, mi vista se quedaba fija en la pared blanca
No era algo a lo que te acostumbras, jamás lo haría...
Las lágrimas bajaban por mi rostro, el llorar silenciosamente, para no hacerlo enojar y que no lo hiciera con mayor fuerza, a veces cuando terminaba de abusar de mi, trataba lo menos posible de verlo, o intentar no moverme, me cubría, no quería...
Sonaba patético, pero no quería provocarlo, no quería que quisiera volver abusar de mi, lo único que quería cuando empezaba, era que terminara y que se fuera, que me dejara sola
Me sentía completamente sucia, sentir sus dedos tocar mi piel, sus labios, besar cada parte de mi cuerpo o el simple hecho que dijera mi nombre me causaba tanta repulsión
Cuando me duchaba, tallaba con fuerza mi cuerpo, tratando de quitar cualquier rastro de él, lloraba por no poder impedir esto, odiaba que el día que logrará salir de este maldito lugar, tener que contar lo que me pasó, sentía que después de esto, no podría volver a tener una vida normal, jamás lo haría
Quisiera saber que fue lo que hice, para provocarlo de esta manera, quisiera regresar el tiempo y tratar de cambiar de vestido, cubrirme más, maquillarme menos, no sonreír tanto, llamar menos la atención, pero eso no era posible...
Cómo tampoco era justo y nada verdadero culparme por esto, por los sentimientos, abusos e impulsos de una persona tan enferma y tan retorcida como Antuan
Yo no era la culpable de nada, no tengo que cambiar nada, él es el que necesita ayuda, necesita estar encerrado durante muchos años e inclusive distante el resto de su asquerosa vida, alejado del mundo exterior dónde no le pueda hacer daño a nadie más...
Y eso era lo que más anhelaba
ESTÁS LEYENDO
AMORE OSSESSIVO "ISABELLA"
De TodoAMORE OSSESSIVO PARTE II ISABELLA Isabella lidia con los resultados de cada decisión que tomó con el propósito de no preocupar a sus padres, el no tener la confianza y el coraje para pedirles ayuda dejó cicatrices que tardarán en sanar, ahora sabe q...
