Llegué a una pequeña plaza donde se encontraban suficientes autos para las carreras, pude ver como la mayoría de los chicos veían con envidia a mi pequeño bebé.
Estacioné con facilidad en un pequeño espacio que había en medio de varios autos, abrí la puerta del auto y salí; estaba vestida con un jeans oscuro, una blusa blanca y mi chaqueta de cuero; justo como solía vestirme para venir a este lugar.
Busqué a como pude la pequeña mesita donde dejaban el dinero para apostar o inscribirse en las carreras.
Cuando divise la mesa con Rony; el encargado de esto, hace vario tiempo que no le veía ni la sombra.
-Oh Dios, ¡dime que no es una broma!-exclamo Rony poniéndose de pie rápidamente. Giré mi cabeza para comprobar que era a mí a la que me hablaba.
-¿Eh?-fue lo único que logré expresar, Rony era un chico pequeño de cabello medio largo y hasta donde yo sabía era gay.
-Oh Dios, volvió la reina de las reinas, vas a competir-dijo afirmando-hoy invito yo, solo dime ¿en qué auto vienes y mejor aún, vienes con el papito de Christian?-hizo un gesto con sus cejas algo gracioso.
-No vine con él-dije seca-sí vengo a competir; quiero lo de siempre y que sea con el mejor hasta el momento-exigí.
-Entonces el mejor seré yo, muñeca-escuché esa asquerosa voz que me revolvió el estómago. Gire mi cuerpo para encararlo.
-¿Sigues tratando de ser la mejor basura, o ya lo lograste?-pregunté irónicamente.
Inmediatamente los que estaban alrededor soltaron unas risitas y Aarón frunció el ceño.
Aarón siempre había sido un verdadero granito en el trasero, siempre quiso conmigo y cuando empecé a salir con Christian, ellos siempre peleaban; o no, más bien Christian le rompía la cara siempre.
-Siempre con tus respuestas irónicas, haces que te quiera más en mi cama…-expresó el maldito antes de que alguien interrumpiera, ah no esperen si es la putisha de Bianca, ella solía metérsele hasta en los ojos a Christian.
-Paso algo bombón- interrumpió rodeando por detrás a Aarón.
-Nada Bianca, sólo voy a competir con ella-dijo seco y señalándome. Ella asomó su cabeza para verme y de una vez quito su risita, cuando participaba en esto había hecho que ella se volcará en el coche por haber tocado a Christian, sé que es raro, pero ella era una putisha con los hombres y Christian era mío, o eso creía yo.
-Oh, pero mira quien regresó, ¿traes a Christian contigo o puedo partirte la cara de una vez?- me dijo con asco.
-Nunca te he tenido miedo, si una vez volqué tu coche sin importar si morirías o no, sólo imagínate que puedo hacer ahora sin droga en la sangre y con el cerebro listo para planear algo que acabe con tu puta vida de una vez por todas- de una vez su cara de arrogante palideció y se echó para atrás.
-Si sigues así tendré que llevarte a la cama antes de competir- volvió a hablar Aarón.
Di media vuelta dándoles la espalda a ellos y así pagar por mi lugar e inscribir mi coche.
-Rony-dije llamando su atención-¿Cuánto es?
-Oh mi reina, ya te dije que pago yo; solo dime cuál es tu coche y ya. Sabes que Aarón tiene un buen auto, espero que el tuyo también lo sea- aconsejó.
-Lo es-afirmé-es aquel Audi rojo-señalé.
-Oh mi Jesucristo sacramentado- expresó dramáticamente- ¿ese bebé es tuyo?-afirme con mi cabeza-Deja de babear e inscribe mi coche, necesito esta mierda ya-exigí de nuevo.
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Freedom
HumorUna relación que nos volverá locos; de furia, de amor, de tristeza.. Conoce la historia de Penélope Thomson y Davis Lawrence. No te atrevas a dejarlos solo recorriendo lo que será el camino hacia su libertad.
