Hace unos años tuve un quiebre emocional bien culero y agudamente doloroso por una ruptura súbita y radical. Muchos días no podía ni levantarme, solo subia el techo por las noches para fumar y tomar; mi abuela me contemplaba conmocionada pero incrédula mientras trataba de alimentarme. Me decía que no podía comprenderme.
Aunque estaba preocupada, le parecía totalmente inexplicable mi estado físico y emocional. "No puedo entenderte" me repetía. "Si alguien te deja de querer pues ya, te olvidas, no vas a ponerte a llorar porque alguien que no te quiere"
"No más faltaba, no te quiere, ¿por qué te pones mal?" Sus palabras me hacían daño porque remarcaban lo evidente. Con el tiempo comprendí su incredulidad. Mi abuela nunca fue expuesta al amor romántico.
Mi abuela nunca escuchó canciones románticas, ni leyó novelas de amor, ni vio películas, ni telenovelas, nada. Su elección de pareja estuvo enmarcada en otros valores sociales y en otro sistema de creencias.
Cuando cumplió 18 años, sus papás le dijeron que tenían suficientes pretendientes como para elegir a un buen esposo. Me contaba orgullosa de todas las veces que la fueron a pedir. Ella valoró la situación y dado que deseaba casarse comenzó su proceso de elección.
Tenía muy claras sus prioridades, deseaba alguien que no fuera violento, que fuera ecuánime y serio. No había noviazgo pero eligió muy bien: consultó el maíz, consultó a muchas mujeres y lo observó. "Tal vez debí elegir uno con mejor salud" me decía. Lleva más de 10 años viuda.
Se tomó un año y medio para recabar información sobre la vida y familia de mi abuelo, para observarlo junto con sus papás, pensarlo. Cuando tenía 19 años se casó con él, un campesino y albañil quien en un momento fue dueño de toda Santa Julia y el hombre más rico de todo Hidalgo.
Le pregunté si en el momento de casarse quería a mi abuelo. "Lo respetaba y me inspiraba confianza" me dijo, "y claro que pronto lo quise mucho, lo quiero mucho, su muerte me sigue doliendo todos los días. Fue cariñoso, trabajador y valiente, pasamos alegrías y tristezas juntos"
"Tu abuelo siempre quiso comprarse un loro y cuando pudo hacerlo prefirió comprarme un rebozo, cargó un metate desde Tlacolula hasta acá porque era el que me gustaba, me trató bien siempre y enfrentamos juntos la vida" me dijo.
"Ahora se que las cosas cambiaron y las muchachitas también pueden hacer muchas cosas, muchísimas más, tantas como tu. Y se que hay muchas chicas que te buscan."
"Elegir pareja es cosa seria, es elegir con quien vas a enfrentar la vida y la vida no es fácil. ¿Para qué lloras por alguien que no te quiere? Mejor ponte a elegir a alguien entre las que sí te quieren" me aconsejó. La verdad creo que le parecía patético verme así.
Me quedé pensando en eso, en la incapacidad de mi abuela de sentir empatía con ese dolor que me cegaba y se había convertido incluso en un dolor físico. Pensar en elegir pareja como una cómplice para afrontar el apocalipsis zombie que es la vida.
Pensar en elegir a la mejor compañera de equipo para enfrentar la vida toda, con todas sus amenazas y alegrías, y si no sale buena compañía poder volver al seno familiar qye garantiza una seguridad, una casa, alimento. ¿Cómo sería mi vida sin haber estado expuesto al amor romántico?
¿Qué hubiera pasado con mi vida "amorosa" si no hubiera aprendido a leer, si no tuviera acceso al cine, a Netflix, si no hubiera aprendido español? ¿La vida amorosa sería vida amorosa? ¿O sólo vida de pareja? ¿Dolería tantísimo como ahora me dolía?
¿Cómo sería mi vida sin amor romántico? Me costó muchísimo recuperarme, mi abuela me seguía dando té de menta con romero todas las mañanas para limpiarme la sangre del dolor e insistía en alimentarme pero le parecía exagerada mi reacción. No podía entenderlo.
Y yo no podía explicarle por qué sentía tanto dolor psíquico y físico por alguien que decidió desaparecer. No podía explicarle por qué simplemente no podía ponerme a elegir pareja entre las chicas que sí me querían para enfrentar la vida. No pude explicarle qué es el amor romántico.
ESTÁS LEYENDO
Guía para cobardes.
Teen FictionHe expresado todo lo que nunca pude y he escrito todo aquello que he aprendido a base de putazos en la vida. Una guía para atreverte a sentir, a demostrar o impulsarte a seguir. Te abro una puerta trasera a mis pensamientos, gozalo. Con amor EB. ...
