Park Jimin es un profesor de Artes con una vida perfecta y Jeon Jungkook un demonio desesperado que busca a su alma gemela.
-Los angeles y demonios tienen prohibido enamorarse.
• Jungkook Top.
• Jimin Bottom.
• Historia de mi autoría.
• Inicio 4/05...
Jamás se ponía nervioso, pero tratándose de Taehyung, todo era posible, hace cinco minutos que se encontraba frente la puerta 107 imaginando cómo reaccionaría el chico al verlo, respiró profundo y tocó la puerta tres veces, segundos después sonó el sonido de la puerta abriéndose.
— Hola — Jungkook quedo estático, se encontraba en frente del amor de su vida, un peli azul con labios finos, cabello liso pero desarreglado, pantalones anchos y sudadera apretada al cuerpo.
— Estas tal y como te recuerdo — dijo el peli negro perdiéndose en los ojos del peli azul.
— ¿Disculpa? — el chico ahora se encontraba confundido — ¿Te conozco? — el peli negro se deshizo de la sonrisa que tenía y un sentimiento de una puñalada se incrustó en su espalda.
— Ta... Taehyung, soy yo Jungkook — el chico quiso llorar — ¿No me reconoces? — el peli azul se apoyó en el marco de la puerta y con su mano rascó su mentón.
— Mmm... Jungkook ¡Ah! — el chico lo miró esperanzado — eres el chico del apartamento 104 — dijo seguro y otra daga se incrustó en su espalda nuevamente — si, el resepcionista me habló de ti, dijo que estabas arrendado con tu amigo, ¡mucho gusto! — el peli azul le sonrió y estiró su mano para que la estrechase, pero no lo hizo.
— Tae Tae — una voz detrás del peli negro se escuchó y este se dio vuelta.
— ¡Hobi! — dijo animado el chico — ven pasa te estaba esperando — en shock el peli negro le dio paso al castaño para que entrara viendo como Taehyung abrazaba al chico y se sonrojaba cuando este le tocaba la mejilla — perdón Jungkook pero tengo que dejarte, si puedes hablamos otro día — sonrió y cerró la puerta dejando al peli negro con una nueva puñalada, esta vez en el corazón.
— ¿P...por qué? — apretó los puños, cerró sus ojos para concentrarse, chasquear los dedos y entrar al apartamento del peli azul, llegó a una pieza moderna donde tanto en la cama como en el escritorio habían miles de escrituras, recorrió el lugar y olfateó el olor, olía a él, pero nada de eso se le hacía familiar, con cautela y entre las sombras se acercó al living donde Taehyung y el castaño estaban hablando, se les veía muy cercanos tanto que habían contactos directos y miradas dulces entre los dos, sintió celos e ira, tomó una bocanada de aire y se concentró, estaba dispuesto a hacer desaparecer al castaño quien ahora tomaba dulcemente las manos de Taehyung y besaba la mejilla con suavidad como si no quisiera que se quebrara.
Recuerda Jungkook, no nos metemos con inocentes.
La voz de su padre apareció de su cabeza, pero no le hizo caso, volvió a concentrarse y pensando a donde iba a mandar a aquel castaño tan molesto, pero unos gritos lo sacaron de su concentración, era de alguien que parecía estar sufriendo, su curiosidad poco a poco fue creciendo, dejó de lado lo que pensaba hacerle al castaño y se trasladó hacia el lugar de donde provenía aquellos gritos, rápidamente llego a una habitación que conocía bastante y aquel olor familiar nuevamente inundó sus fosas nasales.
— ¡No! — un grito nuevamente se escuchó, Jungkook con cautela se dirigió al living, la casa era de Jimin, quien se encontraba en una esquina sentado, miraba aterrado arriba — ¡Por favor vete! — dijo a punto de llorar, el rubio tenía una cruz en la mano, pronto de la oscuridad se veían unos ojos verdes, al instante lo reconoció — ¡Vete! — nuevamente grito el chico con la voz quebrada.
— Lo siento precioso, pero tu eres hermoso y si tomo tu alma se me hará fácil recobrar mi fuerza — los demonios que son desterrados están destinados a vivir a costas de alguien puro, no necesariamente virgen sino hermoso de corazón, algo así como buscar a su alma gemela, el chico que hablaba en la oscuridad se asomó dejando mostrar su rostro.
— Tu sabes que no puedes tomar un alma así como así — el peli negro salió desde la oscuridad — debes tener su consentimiento, si tocas un pelo de un humano hermoso, tu destino será morir muy pronto y lo sabes muy bien Taemin — al ver de quien se trataba este se encogió.
— J...joven Jungkook ¿Qué hace aquí? — el miedo era evidente — y en su forma humana — el peli negro lo miró de forma fría.
— El no es tu humano — la voz ronca de Jungkook hizo que tanto Jimin como Taemin se estremecieran.
— Espera, no me digas que también te desterraron — de pronto la voz de este se volvió burlona — ¿Cómo sabes que no es mi humano? — lo miró serio tratando de intimidarlo, pero son resultado.
— Sabes bien quién soy tengo mucho más poder que tú y se que el no es el humano que está para salvarte — dijo nuevamente, aunque más calmado.
— Puedo vencerte cuando quieras bastardo y si gano, puedo hacer que te bajen de rango aunque seas el hijo del amo — Taemin río con fuerza, el ambiente era completamente turbio.
— Quiero ver que lo intentes — la voz de Jungkook resonó por toda la habitación, haciendo que Jimin diera un gemido ahogado de miedo, este al darse cuenta que aún se encontraba ahí, no quiso hacer nada que pudiera asustarlo más — vete y no vuelvas, si no harás que te mate y créeme que tengo ese privilegio con demonios como tú.
— Este no es el final hermoso — el chico fue desapareciendo entre la oscuridad, Jungkook suspiró dándose la vuelta viendo como Jimin aún sostenía la cruz en sus manos y en sus mejillas recorrían lágrimas.
— Dios no te salva — el peli rubio lo quedo mirando — te salvas tu, él solo te acompaña — tomo su delgado cuerpo en sus brazos y lo levantó para llevarlo a la cama — duerma profesor Park, mañana tiene mucho trabajo — le dio una media sonrisa y desapareció en frente de sus ojos, dejando a Jimin con un millón de preguntas.
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