Park Jimin es un profesor de Artes con una vida perfecta y Jeon Jungkook un demonio desesperado que busca a su alma gemela.
-Los angeles y demonios tienen prohibido enamorarse.
• Jungkook Top.
• Jimin Bottom.
• Historia de mi autoría.
• Inicio 4/05...
Los chasquidos y gemidos obscenos estaban por prácticamente todo el departamento de Jimin, hacía exactamente una hora que el peli negro había llegado a ayudar al rubio con la escultura, pero solo lo hizo por treinta minutos, ya que después de eso las miradas intensas combinadas con las caricias del rubio por el cuerpo de Jungkook acabo en besos y movimientos desesperados queriendo llegar más allá.
El que Jimin llevará puesto solo unos pequeños pantalones cortos, hizo que Jungkook de verdad comenzara a desear el cuerpo del profesor.
— Mgh... — gimio el rubio debido a los sensuales toques y besos que le daba — Jung... Kookie... — soltó en un gemido cerda del oído del peli negro.
— Me excitas más de lo que deberías Park — gruño Jungkook para levantarlo y llevarlo hasta la cama, el rubio tenía de nuevo esos ojos con el hermoso color celeste — quiero hacer algo más que solo roces hoy angelito ¿No te molesta? — Jimin negó acercando a Jungkook para besarlo, este satisfecho quitó la pequeña prenda del profesor sorprendiendose al ver aquellas bragas con encaje cubriendo su intimidad — Wow — dijo escaneando completo al rubio — eres lo más sexy que he visto angelito — Jimin lo miró con las mejillas rosas y gimio al sentir la gran mano de Jungkook encima de las bragas acariciandolo con delicadeza.
— Koo...kie... — gimió perdido en el placer mientras el peli negro bajaba con cuidado la ropa interior del rubio, rápidamente quitó la suya y levantó las piernas de Jimin para meter su miembro entre ellas rozando ambos miembros desnudos, comenzó a embestir lento rozando sus intimidades mandando miles de sensaciones a ambos cuerpos — m... m..más rápido.... — pidió el rubio, el peli negro asintió y aceleró más el ritmo — Dios Koo...kie...
— Si quieres venirte hazlo angelito — dijo en un tono pesado, mientras seguía con las embestidas.
— ¡AH!... K...koo...kie — gritó soltando toda su semilla en su abdomen, Jungkook le siguió segundos después liberándose soltando un gruñido.
Cayó rendido al lado del rubio, lo tapó y abrazó ambos aún calmando su respiración y cerrando sus ojos cayendo profundamente dormido.
•••
Unos fuertes golpes en la puerta los sobresaltaron, ambos se miraron extrañados, Jimin tomó su teléfono y vio la hora, eran exactamente las seis de la mañana, suspiró y se levantó colocándose sus bragas.
— Voy yo — aviso el rubio, Jungkook asintió sin dejar de mirar lo sensual que se veía Jimin, al llegar al living tomó la camisa negra del peli negro y se la puso abrochado los botones, le quedaba realmente grande así que no se puso nada más y abrió la puerta — ¿Qué?
No alcanzó a hablar ya que una mano lo tomó por el cuello entrando en el departamento y estampando con fuerza al rubio en la pared del living.
— Dile a ese maldito novio tuyo que me saque estos recuerdos — Ji Seok apretó con fuerza su cuello y se detuvo a mirar en cuerpo de su hijo, tenía manchas moradas por todo el cuello, sin contar que la camisa que llevaba no era de él — maldita puta — dijo y nuevamente apretó su cuello — ¡LLÁMALO Y DILE! — grito con desesperación — ¡NO SE CON QUIEN TE ACUESTAS, PERO LLAMA A TU NOVIO Y DILE QUE ME SAQUE ESTA MALDITA MALDICIÓN! — Jimin saco un gemido de dolor — así se da cuenta que no eres lo que piensa y te manda al infierno conmigo — habló tomando descaradamente la pierna del rubio quien agonizaba debido a la falta de aire.
De pronto una mano tomó de la cabeza de Ji Seok y lo lanzó lejos de Jimin quien cayó al suelo y comenzó a recuperar el aliento.
— Angelito ¿Estás bien? — preguntó tomándolo de la cintura para levantarlo.
— Hasta que apareces — dijo Ji Seok leventandose, limpiando su nariz — tu padre me vino a ver — habló el hombre y sonrió debido a la cara del chico — dijo que aún no era mi tiempo para morir o castigarme — golpeó la pared furioso y Jungkook río — por más que le rogué el no pudo quitarme la maldición, dijo que no, le ofrecí mi alma, con tal de quitármelo, pero nada.
— Viejo — dijo Jungkook agarrando a Jimin de la cintura viendo como Ji Seok apretaba la mandíbula con fuerza por el enojo — mi padre no puede deshacerse de las maldiciones que yo le impongo a la gente y si, a lo mejor no era tu tiempo, pero no podía dejar solo a Jimin, ya que sabrás es mi pareja y no podía permitir que volvieras a herirle y tocar un cuerpo que ya tiene dueño — sentenció, Ji Seok rio y se acercó a ellos desafiando a Jungkook.
— Te aburrirás de él, así como sus otros amantes y cuando lo hagas lo dejarás solo — habló — y volveré a tocarlo como se me plazca — Jimin se tenzo y apretó el agarre haciéndole saber a Jungkook su miedo — eres muy macho y rudo con tus poderes, pero sabrás que de humano solo eres uno más de nosotros y no podrías conmigo — amenazó Ji Seok, Jungkook volvió a su forma humana y sonrió causandole un escalofrío de miedo al viejo.
— Jimin y yo estamos unidos Ji Seok, no es solo una etapa cualquiera, no es mi amante, es mi vida — lo miró acercándose al viejo haciéndolo retroceder, algo en Jimin se revolvió al escuchar esas palabras, sabía que era mentira, sabia que después de que terminaran los tres meses tendría que separarse de Jungkook, pero de todas formas le gustó oír eso de su demonio — y me tendrás por mucho tiempo atormentandote hasta que te vayas al infierno y pueda divertirme torturandote lentamente hasta que me aburra — Ji Seok tembló ante lo dicho.
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