-¡Tío Deimos!- corrí hacia sus brazos.
Comenzaron las vacaciones, y yo me encontraba de nuevo en la casa de mis abuelos. A pesar de que me la pasaba genial en Hogwarts, extrañaba demasiado la comida de mi abuela, los cariños de mi abuelo y mis criaturas.
Principalmente Therabithia.
Era víspera de Navidad y mi tío Deimos y mi tía Crystal, quien también era una bruja, se quedarían con nosotros, junto con mi primo Rolf. La navidad pasada se habían quedado con la familia de mi tía, pero por esta ocasión decidieron estar con nosotros debido a que Rolf no aguantaba que le contara mi poca experiencia en Hogwarts.
-Aquí esta mi niña consentida-me dijo mi Tío cargandome en sus brazos-. Mira nada más, pero que alta estas.
Yo reí un poco.
-¿No crees, Crystal?-mi tía se acerco con una enorme sonrisa y varios regalos en sus manos.
-Por supuesto. Y cada día estas más hermosa- tomo mi mejilla y se acerco a darme un pequeño beso en ella.
-Es cierto. ¿Debo preocuparme por eso?-me miro con ojos medios cerrados acusándome. Yo me sonroje un poco-
-Claro que no-dije roja como tomate.
-¿No? ¿Y por qué es esa sonrisa? -comenzo mi tío a hacerme cosquillas- ¿acaso me estas mintiendo pequeña traviesa?.
Mi risa comenzó a aumentar. No sabía si era por sus preguntas o por sus cosquillas, o por ambas. Me tenía totalmente atrapada en sus brazos.
-Basta Deimos, la dejaras sin voz-dijo mi abuela Porpentina acercándose a saludar.
-Pasen, pasen. Son bienvenidos-dijo mi abuelo Newt con una enorme sonrisa.
Mi tío me bajo de sus brazos no sin antes apuntarme con su dedo índice señalando un "Esto no ha terminado jovencita". Mis abuelos abrazaron a su hijo y le daban muchos besos, al igual que mi tía Crystal.
Mi tío es el gemelo de mi madre. O era. Tenía rasgos similares a ella, por ejemplo el color y la forma de los ojos, el tono de su cabello y los pozos que se asomaban cada que sonreía o reía, rasgo que yo también tenía. Al igual que mis pecas.
Cuando ellos tenían mi edad, igualmente entraron a Hogwarts. Mi madre fue la primera y la única de la familia que estuvo en la casa de Gryffindor, bueno ahora yo también. Mi tío estuvo en la casa de Hufflepuff. Una vez me contó que cuando los seleccionaron y quedaron en diferentes casas, mi madre se la paso llorando toda la primera semana todas las noches, era muy raro que ellos dos se separaran, así que mi tío entraba en las noches con ayuda de...no recuerdo el nombre, pero había un chico de Gryffindor que lo ayudaba entrar para que le cantará a mi madre y así poder calmarla.
Eran muy unidos. Exacto eran. Creo que fue cuando empezó la era oscura cuando se separaron un poco. Mi tío no le gusta hablar al respecto, solamente una vez se le salió cuando estaba ebrio en año nuevo.
-¿Dónde esta Rolf?-pregunto mi abuela buscándolo con la mirada.
-¡Aquí estoy abuela!-gritó Rolf cargando su pequeño baúl.
-¡Pero mira nada más!-dijo mi abuela emocionada- ¡Que grande y guapo esta mi bebé!
-¡Hey!-reclame algo celosa. Cuando me vio solamente me dijo: "¡Violet! ¡Pero que alta estas! Como te extrañé mi niña hermosa"!. O sea nada de bebé por ningún lado.
-¡Violet!-gritó emocionado cuando me vio- ¡Por Merlín! ¡Tienes que contarme todo de Hogwarts! Desde el andén, como te seleccionaron ¿que se sintió? ¿duele? ¿es una prueba? ¡Oh el Quidditch! ¿Y es verdad que esta Harry Potter en el colegio? ¿Dumbledore es tan chiflado como dicen? Y...
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Violet Scamander y la piedra filosofal
FanfictionTras recibir la carta de Hogwarts la aventura y el peligro la acechan. Sin saber que es lo que le tiene preparado este mundo mágico, Violet Scamander enfrenta su primer año con sus mejores amigos y un poder oculto que apenas puede reconocer. Una ver...
