❁Capítulo 08❁

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*** Narrador Omnisciente ***

La tarde de un jueves algo lluvioso, por fin ocurriría eso que con tantas ansias Jimin estaba deseando y sin saberlo Jungkook también, habían regresado de la escuela, después de almorzar, el pelinegro se encontraba leyendo "El resplandor" de Stephen King en el sofá, mientras Jimin revisaba su celular con sus pies sobre las piernas del más grande, de vez en cuando este miraba al mayor, le encaba ver su rostro de perfil, en un estado de concentración muy relajante, el mayor dejo un momento su libro y miro a Jimin.

-Minnie- lo llamo y este respondiendo a su llamado levanto la vista hacia su Hyung –Ven aquí – hablo el pelinegro golpeando sus piernas insinuándole a Jimin que se subiera en estas, a lo cual obedeció más que contento, adoraba cuando su Jungkookie lo trataba así, una vez sentado sobre sus piernas, el mayor hablo.

- Minnie, quizás no te lo había dicho antes, pero, te quiero muchísimo – la sinceridad en los ojos y en las palabras de Jungkook, hicieron que el estómago de Jimin se volviera una fiesta de fuegos artificiales.

- Hyung, yo también lo...- el más pequeño no pudo terminar de formular la frase porque el pelinegro ya había atrapado sus labios, Jungkook al principio no tenía segundas intenciones y la razón por la cual Jungkook antes no daba el siguiente paso con Jimin, era porque tenía miedo de echarlo todo a perder, tenía miedo de no poder hacer sentir a Jimin exactamente lo que merecía, el calor del beso se hizo presente, habían comenzado con lentitud, para luego simplemente comerse las bocas, leves chasquidos comenzaron a escucharse cuando separaban sus labios, en busca de aire se separaron por unos segundos, ambos con las mejillas más coloradas que nunca, el menor se levantó del regazo de Jungkook y tomo su mano para levantarlo y de un jalón lo pego a él obligándolo a besarlo de nuevo, le abrieron paso a sus lenguas durante el beso, Jungkook estaba perdiendo la poca cordura que le quedaba, tomo a su pequeño Minnie de la cintura y comenzó a empujarlo hacia el camino que dirigía a las escaleras sin dejar de besarlo, Jimin pego a su Hyung a la pared, se separó y ambos con sus respiraciones agitadas se miraron repletos de lujuria, el menor tomo su mano nuevamente y comenzó a correr escaleras arriba entrando directo a su habitación. Cerraron la puerta detrás de ellos y Jungkook desesperado choco sus labios con los esponjosos de su novio, Jimin comenzó a deslizar sus pequeñas manos debajo de la camiseta de su Hyung, nunca lo había tocado de esa forma y pudo sentir su abdomen ligeramente trabajado, una electricidad recorrió el cuerpo de ambos, mientras el más pequeño seguía tocándolo, Jungkook comenzó a bajar sus besos por el cuello del más pequeño, dejando ligeros sonidos y marcas en el camino.

Jimin comenzó a sentir su erección crecer y el tacto de los labios del mayor bajar por su cuello, le causaban soltar ligeros gemidos, el pelinegro cargo de manera delicada al menor para recostarlo sobre la cama y dejo un momento de repartir besos y chupetones por el cuello de su pequeño chico.

-Minnie amo tus lentes, pero es una pena porque por ahora no los vas a necesitar- el pelinegro le quito los antes mencionados de manera delicada y los dejo sobre una de las mesitas de noche, para luego depositar un tierno beso en su nariz.

- Jungkookie – Jimin miro a Jungkook seguro de lo que estaba por decir – No tienes idea de lo mucho que te deseo- Eso fue todo lo que el mayor tuvo que escuchar para perder los estribos y estar dispuesto a complacer a Jimin.

Sus corazones latían con fuerza, mientras sus cuerpos se entrelazaban aun con suficiente ropa de por medio. Deseaba tomarse el tiempo necesario para conocer y recorrer el pequeño cuerpo de Jimin, quería demostrarle lo mucho que lo amaba, dejando marcas de amor por todos lados. Las prendas que cubrían sus torsos pasaron a segundo plano en algún lado de la habitación, las erecciones de ambos aún seguían presas dentro de sus pantalones, por lo que se rozaban tal y como lo habían hecho alguna vez, los jadeos y pequeños gemidos que salían de sus labios del menor, se había vuelto música para los oídos del pelinegro.

"𝑯𝒚𝒖𝒏𝒈" //𝑲𝑶𝑶𝑲𝑴𝑰𝑵//Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora