Luego de tomar un baño, yo me vestí y ella fue a mi habitación a buscar algo.
Simplemente salí al balcón a aclarar mis ideas...
En realidad salí a pensar en lo bien que se sentía volver a ella, volver a sus brazos, volver a sus besos, volver a su cuerpo, volver a sentirme como flotando en el espacio.
Me sentía demasiado feliz, después de tanto tiempo sentía sus labios en los míos, desde que besaba sus esponjosas mejillas, desde que sentía sus tiernas caricias, desde que nuestros cuerpos se unían en una guerra de placeres y deliciosos suspiros, desde que sentía la necesidad de besarla, desde que sentía esa sensación en mi estómago, desde que mi corazón latía tan alegre, desde que sentía algo tan pero tan fuerte hacia una persona...
Escuché un ruido y volteé, ella acababa de salir de mi habitación. Tenía un vestido suelto con un escote, para nada formal, era algo que usaría cada día. Este era celeste y rosa, con encajes y mangas largas, mostrando los hombros.
Su cabello estaba húmedo, casi goteando.
En su cara no habían señales de maquillaje y no llevaba zapatos.
Se veía preciosa, en realidad más que preciosa, se veía hasta más perfecta que nunca.
Sonreí y me acerqué lentamente, ella sonreía relajada. Tomé sus manos y la acerqué a mi, su sonrisa aumentó aún más.
Mis manos viajaron a su cintura en un movimiento automático y las suyas rodearon mi cuello, ambas pegamos nuestros cuerpos.
La tela era extremadamente suave.
Acaricié su espalda lentamente- Eres preciosa-
Acarició mi mejilla- Tú también- Se mordió el labio y su mano volvió a donde estaba en un primer lugar para besarme.
Al separarnos se abalanzó levemente sobre mi pegando sus pechos a los míos- Oye...- Dije pensativa a mirando a los bellos melones- ¿No se supone que tenías frío?- Su mano fue a mi barbilla para que la mirara a los ojos
-¿A que te refieres?- su mano se alejó lentamente, yendo prolijamente a mi cintura
-No creo que con eso el frío desaparezca-
Me besó- No estoy usando esto para no tener frío- su pierna se entrelazó con la mía- Estoy usando esto porque me gusta esa cara- se mordió el labio- Además no necesito de ninguna prenda para sentir calor- Sonreí
-Igualmente no puedo quejarme, me fascina ese vestido- Sonrió
- Tus ojos hablan por si solos- me besó lentamente y mis manos la abrazaron muy fuerte.
Nuestros labios se separaron al mismo tiempo y repentinamente, sin apartar nuestros cuerpos, los cuales pronto se convertirían en uno de lo cerca que estábamos.- me fascina que me mires- La besé de nuevo
- A mi me fascina mirarte- fui a su cuello para entregarle un millar de besos al mismo. Ella soltó un suspiro y me soltó lentamente, relajándose más y más.
Mis brazos se aferraron a su cintura y ella comenzó a dejarse caer hacia atrás.
Yo cambié de lado, yendo a la derecha y bajando levemente con besos lentos.
Los magumbos se veían tan apetitosos...
Ella se reincorporó repentinamente alejandome de su cuello para pegar su nariz con la mía y comenzar a llevarme al sillón, sometiéndose a la torturosa sensación de estar tan cerca y no poder besarla.
Su mirada demostraba que estaba fascinada por verme sufrir. Mientras su sonrisa, tan despiadada como nunca, me estaba dominando, me estaba haciendo desearla más cada segundo.
Su mano se coló en mi cabello dejando caricias con sus uñas en el mismo.
Al llegar a donde debíamos tomé su cintura con fuerza dejándola completamente para mi y,por fin, besarla.
Sus labios me entregaron la placentera entrega de pequeñas mordidas acompañadas de una lenta caricia exploradora en mi espalda.
Al separarnos me obligó a sentarme para subirse sobre mi, dándome un precioso plano de esos celestiales y despiadados trozos de cielo. Tan tentadores como un cupcake cremoso, como una caja de dulces, como un jugo de naranja pulposo, como... Como Jihyo.
La miré a los ojos, ella, aún sonriente, tomó mi barbilla y me besó con sensualidad.
Mis manos tomaron el nudo de su vestido para desarmarlo y deja así adentrarme en su espalda.
En sus labios pude ver una sonrisa, una sonrisa asesina, una sonrisa tramposa, una sonrisa que me anticipaba un peligro inminente.
Pero... ¿Cual?
¿Porqué habría un peligro hablandose de Jihyo?
Sonreí
Siempre estoy en peligro con Jihyo, cada vez que la toco estoy en el borde de un precipicio, uno en el que no se ve el final de la caída, pero es tan tentador saltar...
Sus labios fueron a los míos para así quitarme mi suéter dejando una caricia en mi cintura.
Su piel era tan suave como la primavera, su mirada era un misterio al igual que el océano, sus labios tenían el toque que la volvía absolutamente irresistible y su voz, su voz era mi perdición. Cada susurro que dejaba en mi oído me hacía tambalearme más y más en el borde del precipicio; además de, por supuesto, el torbellino de sensaciones y sabores que había en ella, su boca podía saber a un millar de cosas y a nada a la vez, era imposible no caer en los encantos de esos labios, esa voz y esa lengua...
No entiendo como este ser puede mantenerme tan cuerda y tan loca a la vez...
Es la única que logra mantenerme feliz con tan solo su mirada.
Sus labios y los míos se unieron en un beso extremadamente lento y placentero
Definitivamente, si Jihyo me pidiera que saltara de un precipicio por ella, en este estado, lo haría sin pensar.
Ella tenía esa técnica mágica que con tan solo una mirada logra hacer que sienta ese fuego en mi interior, a veces ni siquiera eso, a veces solo verla es suficiente.
Definitivamente era mi mayor debilidad.
Sus besos comenzaron a viajar por todo mi pecho
Pero pronto mi teléfono sonó- Te juro que lo voy a quemar- Dijo molesta
Reí y tomé mi teléfono, por primera vez en años respondía porque era necesario, era Sana-¿Hola?- Jihyo se acomodó sobre mi para comenzar a acariciarme
.- Hola- Dijo apresurada
-¿Que pas- Fui interrumpida
.- Quiero que sepas que digan lo que digan, probablemente tengan razón- Continuó- Quiero que sepas que estoy orgullosa de ti, eres una mujer increíble y has mejorado mucho y no debes ser estupida y sufrir por gente que no merece tus lagrimas, de hecho nadie las merece- escuché un golpe- En fin, dile a Dahyun que le deje un regalo en el armario, hay uno para ti en tu maleta- Miré a Jihyo confusa- Quizás no nos veamos durante un largo tiempo así que, te quiero ¿Sabes?- Suspiró- Y dile a esa tal Jihyo que deje de jugar contigo o me escaparé para darle una buena paliza- Reí y Jihyo me miró al escuchar su nombre- Nos vemos amor- Colgó
Sonreí ampliamente
-¿Que pasa?- Dijo mirandome
La besé- Vas a odiarme por esto- Me miró confundida y mi teléfono sonó de nuevo, esta vez Momo
-¿De verdad?- Dijo más molesta
-Hola momo- Jihyo suspiró
.- Hola bebé ¿Sana ya te llamó?-
-Si ¿En qué clase de ilegalidades se metió ahora?- Jihyo se recostó sobre mi, tapandonos con una manta
.- No lo sé- Comence a acariciar la espalda de Jihyo-¿Estás muy ocupada?-
-Si señora-
.- Te llamo en un rato, tengo que ver si está bien-
-Probablemente no- Colgué y miré a Jihyo
-¿Que pasó?- Me miró, en su mirada ví lo que era el enojo
-No importa- La besé y ella tomó mi teléfono poniéndolo en modo avión y alejándolo.
Sonreí- Te amo-
Me besó- No digas tonterías- comenzó a besarme con desesperación- yo también te amo
Reí levemente y ella comenzó a besar mi cuello- Estás loca-
...
Unas horas más tarde, cuando encendió el televisor, lo primero que apareció fue una noticia bastante llamativa.
Al parecer habían atrapado a los narcotraficantes más importantes del país.
Al ver su muñeca llevaba su pulsera de la amistad, la cual compartia con Momo y Tzuyu, las cuales tenian una igual.
Sana es una narcotraficante
Tzuyu comenzó a reir.
Eso, si que no lo esperaba
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Fantasy? - Jitzu
Fiksi PenggemarEstaba cegada, cegada por el amor de esa pirata de labios rojos. Su relación no habia sido construida por mentiras, habia sido construida por verdades ocultas. Había más verdad que mentira en sus palabras... Pero descubrir la verdad no siempre es b...
