—¿Te gusto?.— preguntó dudosa la chica ante ella, quién la veía con una adoración tan grande que podría enternecer el corazón de cualquiera. — No entiendo por qué.
—¿Debe haber una razón?.— cuestionó al ver el posible rechazo acercándose. — Jinjin, somos amigas desde hace dos años, y siempre te mostré mi apoyo, cariño y admiración, no es un reclamo, pero sentí que si no te lo decía, mi pecho iba a explotar.
La de flequillo se quedó pensativa, no tenía mucho desde que había terminado su última relación, quedando en buenos términos y sin asperezas, esos tal vez, cuatro meses había notado la gran necesidad de Shuhua en estar con ella, tal vez sólo...—Bien, saldré contigo, pero tengo algunas peticiones...
Su habitación era un desastre, bolas de papel por todos lados, cristales en el suelo, y un olor a quemado realmente intenso, Shualand estaba completamente destruida. Tal vez su miseria hubiera continuado de no ser por la persona detrás de la puerta, sin más sólo dijo.— Yuqi, si eres tú, ya desayuné lo que trajiste, no tengo hambre.— El tocar se hizo presente una vez más.— Soyeon te veo después.— otra vez.— ¿Miyeon? ¿Elkie? ¿Tzuyu? ¿Quién es? ¡Abre la puerta!
—¿Tan rápido olvidaste a tu voz favorita?.— Al girar a ver a esa chica, una parte de la mala energía de la chica desapareció, siendo reemplazado por lágrimas acumuladas en sus ojos.
— ¡Minnie, volviste!
—Y ya no me pienso ir, Shushu, lo prometo.— Al ver la intención, la tailandesa detuvo el paso de la menor, por miedo de un posible accidente, siendo ella quién se acercó a la gran cama abrazando a quién en ese momento era su única prioridad, sintiendo su hombro mojarse a un ritmo rápido.— Está bien, Shushu, desahógate, no me iré a ninguna parte, no te voy a juzgar.
Largos minutos de llanto desgarrador, todo lo que no se había permitido expresar, estaba siendo liberado en brazos de su mayor, sin necesitar decir nada, sólo necesitaba sentir que no era un estorbo para los demás.
Una vez tranquila, pudo ayudar a la taiwanesa a limpiar aquel desastre, hacerla darse una ducha e irse a vestir algo más que un pijama.
Eran las 6 de la tarde cuando ambas salieron del departamento rumbo a su agencia.
A esa hora, la mayoría de las personas salían del trabajo, incluyendo a sus amigas, hora perfecta para lo que la menor quería hacer.
—¿Estás segura de eso? No te intento persuadir, sólo quiero entender.
—Eso es contrario a lo que Soojin quería, no puedo seguir hundiéndome, ya no quiero.
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Little Monster «Sooshu»
FanfictionEl pasado puede pesar a veces, ¿Qué tanto estás dispuesto a sacrificar de tu presente por recuperarlo? Soojin ha trabajado duro, mas no parece del todo feliz, ¿Su relación ya no está bien? ¿Por qué no podía lograr encontrar solución al lío en su cab...
