Aquel bar estaba vacío, era cómodo no escuchar personas coquetear con la única intención, que a la mañana siguiente alguien estuviera en su cama. Movía su trago de un lado a otro sin haber bebido ni un cuarto del mismo, esperaba al chico, otra vez, luego de terminar bebida y veinte minutos de espera, se fue camino a tomar un taxi, aunque antes de tomarlo su teléfono no dejó de sonar.
—¿Qué quieres Hui?
—Disculparme, me surgió algo y el tiempo se fue volando. —se escuchaban pasos en la habitación, aunque prefería no pensar de más, pero era casi imposible.
—Estás con una chica, ¿no es así?. —El silencio nunca ha sido una respuesta lo suficiente confiable, pero esta vez lo era. —¿Nunca acabará, verdad?
—Soojin, desde el inicio sabías que yo no busco algo serio, ni privilegios, no busco nada que termine en compromiso. —Las mismas palabras que años atrás había escuchado, pero no dolían tanto, ¿la verdad? Sólo le generaban ganas de beber. —¿Recuerdas cuando terminamos? No te volví a buscar, esta vez tú me buscaste a mí cuando tú relación estaba perfecta, ¿Por qué?
—Yo....mi relación ya no estaba bien.
—¿Para quién? Soojin, no mientas que hasta aquí escucho el golpeteo de tu zapato, no lo hiciste porque ya no estaba bien, ¿Qué hiciste tú para pensar eso? Piénsalo, Shuhua se desvivía por ti.
—No entiendo, ¿A dónde quieres llegar?
—No lo sé, ¿dónde fue que perdiste a la chica que eras?, Te veo en la oficina, descansa Soojin. —y sin esperar, la llamada terminó, al igual que las ganas de la chica de volver al departamento.
Más horas pasaron para que una chica pasara por ella, viéndola totalmente ebria, y probablemente a punto de caer dormida.
—Soojin, vamos, te llevaré a tu departamento.
—¿Qué hora es?. —Arrastraba las palabras sin dejar la sonrisa que parecía una mueca. —¿Quién eres tú?
—Shuhua, el mesero llamó a las tres con treinta por tu mal estado al número que le dijiste. —Con esfuerzo colocó a la mayor en su espalda y la subió a la parte trasera del vehículo para llevar a su acompañante a su departamento.
Más nadie dijo que el camino sería tranquilo.
—¡Shu-shu! Vamos a beber, ¡quiero más!
—No Soojin, no más alcohol para ti.
—No soy Soojin....¡Soy el amor de tu vida Jinjin!...—Volvió a hablar con otra intención. —¿Sabes? Cuando te vi temblar con tu madre, realmente quise golpearla. —escuchó entre su ebriedad y efectos de sonido la ligera risa de su menor.
—No fuiste la única, aunque gracias por decírmelo. —el camino volvió a ser silencioso, fue el sonido del mando libre quién lo rompió, una vez vio que Soojin estaba dormida, contestó. —Lo sé Minnie, sé que son las cuatro am y debo trabajar.
—Iba a preguntar dónde te habías metido, pero me ahorraste el sermón.
—Me llamaron a recoger a Soojin de un bar, la llevaré a su departamento y llegaré rápido.
—¿Te llamaron a ti? ¿Por qué?.... olvídalo, no me debo entrometer. —tal vez dos minutos pasaron en silencio. —¿Recogiste tus análisis del hospital?
—Lo hice y el doctor los interpretó para mí.
—¿Y? ¿Cómo salieron?
—¿Puedes preparar té? Llegaré pronto.
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Little Monster «Sooshu»
Hayran KurguEl pasado puede pesar a veces, ¿Qué tanto estás dispuesto a sacrificar de tu presente por recuperarlo? Soojin ha trabajado duro, mas no parece del todo feliz, ¿Su relación ya no está bien? ¿Por qué no podía lograr encontrar solución al lío en su cab...
