Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

T-2:06

506 52 10
                                        

(El siguiente capítulo es un recuerdo desde una perspectiva de tercera persona, no altera la historia, si quieres puedes saltarlo)

Los pasillos del edificio se habían vuelto cada vez más largos y angostos, caminaba sin rumbo aparente mientras sus pulmones le expresaban una gran falta de oxígeno y sin más, continuó.
De un momento a otro se encontraba en la universidad nuevamente, en el club de fotografía nadie podría ser un intruso, la entrada era limitada y a menos que conocieras a alguien allí y los demás te conocieran, la entrada estaba prohibida.

—¿Nicha está adentro?.— Cuestionó por la reciente lejanía de su mejor amiga.

—Si, pasa si gustas.— Mencionó finalmente para irse del sitio. No faltó demasiado para que la taiwanesa entrara.

Sitio impecable, con un orden específico, pero su atención se posó en algo más, o más bien, alguien.

En la esquina del lugar, Minnie parecía dormida, más el rastro de lágrimas secas y ojos hinchados dejó en claro que su siesta no se debía a estar agotada.

Buscó cualquier indicio para intentar saber el por qué del correr de las lágrimas de la tailandesa, hasta por fin encontrarla: Una flor y varias fotos, sólo una de ellas con una descripción.

Happy ending, let's be Happy, Happy...not.

No faltó mucho para unir las piezas de la situación, pero, ¿Cuándo tendría todas las piezas del roto corazón de su mayor? Se sentía culpable e impotente al mismo tiempo.

—Si pudiera elegir de quién enamorarse, te escogería a ti, pero no puedo, ¿Puedes perdonarme Nicha? Si puedo elegir, te elegiré a ti y haré todo lo posible por lograr hacerte feliz.

—No te fuerces, shu, nada sale bien si te obligas.—Pronunció con una voz que denotaba agotamiento.— No lloro por eso, mi madre ha enfermado demasiado y me han prohibido verla por cuestión sanitaria.—Mintió para si misma intentando sonar convincente.— Mic y Mac han decidido que vendrán a cuidarme unas semanas hasta que podamos viajar a verla.

—¿Además de eso, no pasa nada más?

—Nada más shu.—Volvió a mentir.— Pero cuéntame, ¿cómo te fue en tu cita con Seo Soojin?

Little Monster «Sooshu»Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora