Los siguientes días balanceo mi vida entre el hospital, Thais, los gritos de Héctor por no ir muy seguido, Crista corriendo detrás de mí y Sebastián pasando de un deporte a otro.
Camino a la habitación de Lana, una habitación fría y blanca como la mayoría de las demás en el hospital, la única cosa que la hace distinta es la persona que está dentro... así pasa ¿no? nada te interesa hasta que eso significa algo para ti.
Abro con suavidad la puerta, doy una sonrisa débil a la familia Luna que me invitan a pasar.
—Hola... ¿lista para irnos?
—Cada vez que me hablas así me envejeces diez años.
Me alegra que Lana mantenga su buen humor, el doctor les dio indicaciones estrictas a su familia y por lo que sé, su dieta cambió completamente.
Fue solo un susto pero nadie quiere que pase a mayores, la insuficiencia cardiaca que tiene es delicada y más, con su antecedente familiar, Lana es diabética y para mal, Ethan si no se cuida puede tenerla al ser más propenso.
—¿Qué traes ahí, Giselle?
Alzo mis manos junto al pastel que traigo.
—Es un pastel, Erick —le digo, hace una mueca al verlo pero rápido cambia por una sonrisa.
Vuelvo a ver el pastel, no es que luzca mal pero no es lo que acostumbramos.
—Se ve muy... bueno.
—No le mientas papá — alega Ethan con una sonrisa .
—Es vegano, bueno, eso me dijo la chica. Sin colorantes, azúcares, polvos para hornear o algo así... —le digo, es el pastel más sano que encontré en la ciudad. —Técnicamente, no debería de existir.
—Eso explica porque no luce apetitoso
Estoy apunto de quejarme pero solo sonrío para mostrarle que no puede molestarme y también porque está de mejor humor. Lana le reprocha con la mirada pero finge no verla dejando un beso en su frente.
Apesar de estar distante con él, frente a su familia es como si nada.
—En recepción me dijeron que no tardarían mucho en traer los papeles para firmarlos.
—Extraño mi cama.
—Que bueno, porque pasarás un tiempo en ella —le hace saber Ethan.
El señor Luna comparte una mirada conmigo y luego al pastel, niega riéndose en silencio y es cuando me puedo relajar un poco.
No es el mejor pastel pero al menos lo puede comer.
Una hora después, ya estamos en su casa donde Frida y Esther los reciben con una sonrisa, la menor sólo finge para mí.
Caminamos hasta la habitación principal donde me quedo un rato platicando con Lana hasta que la alarma me recuerda que debo ir por mi hermano menor, me despido y cierro la puerta tras de mí, al dar la vuelta Esther me espera afuera con una sonrisa digna de un Óscar.
No termino de entenderla, en serio, no encuentro mucho que pueda justificarse por mas que busco.
—Hola Esther, me dijeron que estarás un tiempo por aquí.
—Lo estaré —responde despejando su espalda de la pared. —Más porque he conocido a una persona que me agrada mucho, quizás la conoces ¿cómo es su nombre...?
No me trago ni un segundo que no recuerde lo que quiere decir, aún así empiezo a caminar y bajó las escaleras con ella pisandome los talones mientras intenta "recordar".
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El modelo perfecto del amor.
Teen FictionEthan y Giselle tienen un pasado público y una vida hecha por separado. Giselle sigue con su ajetreada vida sin lugar para alguien más y Ethan aparece en las portadas de cada revista con una chica nueva, ya nada los une. Y sin embargo sus caminos t...