Iwazumi abrió la puerta pensando que era uno de los chicos, pero quedó perplejo al ver a Oikawa, el castaño se quedó sin palabras al ver las grandes y blancas alas del contrario, entro porque el ángel lo jalo dentro para cerrar la puerta.
Iwa-chan -dijo en tono sorprendido- ¿Que eres? -pregunto con algo de curiosidad?
Soy un ángel caído -dijo sin rodeos-
Oikawa se asusto un poco, en la cultura popular siempre se ha dicho que los Ángeles caídos son malvados, pero ahora frente a él estaba uno y él sabía que no era verdad.
No me vas a lastimar verdad -pregunto algo nervioso-
Deja de decir idioteces -lo miró-
Tus hermanos saben lo que eres -desvio un poco la mirada-
Todos somos angeles caídos, pero por alguna maldita razón me volvieron a salir mis alas -suspiro- si quieres te puedes ir, pero por favor no digas nada.
Cómo se te ocurre -sonrió y se lanzo a darle un beso-
El contrario correspondió el besó, esos labios eran más suaves de lo que imaginaba, sus fantasías no hacían justicia a lo que estaba viviendo Ahora mismo.
Iwa-chan me gustas y no me importa lo que seas -sonrió- jamás me había interesado realmente en nadie, solo un par de besos una follada y ya, pero contigo es diferente ¿Es por qué eres un ángel -le volvió a dar otro beso-
Cómo te lo explico, yo era tu ángel guardián, recuerdas el día del accidente de auto donde no les sucedió nada -miro al castaño-
Si lo recuerdo, tuvimos mucha suerte -sonrió-
No fue suerte, mis hermanos y yo rompimos las reglas y por eso ahora estamos en el mundo humano, como un castigo -lo miró-
Fue por mi culpa y si es un castigo, significa que en algún punto regresaras y me vas a dejar -sus ojos se cristalizaron-
Jamás volveré a dejarte, pero tengo que descubrir como hacer para quedarme en este mundo -sonrió-
Iwa-chan -miro con encanto las alas-
Si las puedes tocar -suspiro-
Oikawa paso el resto de la mañana completamente entretenido acariciando esas alas, eran completamente suaves y dándole varios besos a Iwazumi, aunque el ángel no fue tan inocente y le dejó un chupetón en el cuello.
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Cálmate Daichi, es un buen chico, aunque te rechacé te no te Verá de manera extraña, aunque quizás también pueda decir que eres un bicho raro por enamorarte de un hombre -daichi pensaba todo eso mientras caminaba a la tienda de nekomata, debía sacar todos esos sentimientos-
Cuando llegó pudo ver a suga sentado, tomo aire y entró con desicion.
Hola suga -sonrió- quiero decirte algo
Oh Daichi, me alegra que estés aquí, también quería decirte algo -lo miró con un leve sonrojo-
Si quieres lo decimos al tiempo -dijo el moreno-
Está bien- sonrió-
Me gusta Suga -dijo-
Estoy enamorado de tí -dijo Suga-
Ambos se miraron con una expresión de confusión, acaso estaban soñando o algo por el estilo, se gustaban y se acaban de confesar.
¿De verdad? -pregunto Suga con mucha ilusión-
Claro que sí -dijo decidido-
Ambos compartieron una sonrisa y se dieron un tierno beso, que solo fue un rose de unos segundos, pero basto para sonrojarlos hasta las orejas.
Con que ya se decidieron -sonrió Nekomata que venía bajando las escaleras-
Tío -lo miró Daichi-
Nekomata-san -lo miró Suga-
No sé preocupen por mi, solo no descuides tu trabajo -le regalo una sonrisa-.
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El Nekomata shipeando siempre
Nos vemos
Un beso y hasta pronto
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ANGELES (HAIKYUU)
FanfictionSe dice que todas las personas tenemos un ángel guardián que nos cuida y siempre nos acompaña en los momentos difíciles de nuestra vida, muchos no creen en estos seres pero de verdad ellos siempre están. Aunque tienen sus reglas, nunca pueden interf...
