Frontera hacia Jormund:
Sera despertó y gritaba que lo soltaran, que los iba a matar, Zhu quería terminar lo que habían empezado, no quería tener cerca esa raza, el ser no se veía enojado, aveces decía las cosas en tono de burla, retaba a Zhu diciendo "quiero desafiar a el elfo estúpido a una batalla, ya quiero que deje de vigilarme, mejor que lo haga alguien que no tenga cara de perro ". Dante al ver esto sonrió y dijo —al parecer no son los mejores amigos.
—¿mejores amigos? —preguntó Suceld
—claro como tú y yo Su —contestó Tena con una sonrisa. -siempre incondicionales, hasta nuestra muerte.
Suceld se alegró, aunque Dante quería ser mejor amigo de Tena por eso no estaba tan feliz, key lo notó así que lo molestó diciendo "no creo que quieras ser solo su amigo" lo que hizo que Dante se sonrojara.
Después de que salió el sol y descansaran un poco, pensaron en atravesar la parte este del bosque, trataban de entender el camino para llegar a el siguiente reino pero pendientes y divisiones de ríos los hacían perderse, el viento todavía se hacía más fuerte y los arboles como cual péndulos se movían de un lado a otro, no se podía ver más allá de los diez pasos, aunque su camino era ancho se inclinaba unos treinta grados.
—¿haz ido a ese bosque Sera? —preguntó Tena felizmente.
—no te voy a decir nada, en cuanto me suelte los mataré a todos —reía.
—eres el único de nosotros que conoce más allá de Behemot, dilo y te liberaré de uno de mis amarres, cada vez que nos ayudes te soltaré de uno, al final quedarás en libertad y escogerás sí irte o seguirnos. conoces la palabra de una maga blanca, su magia no se irá mientras el bien cubra su corazón. (en realidad esto lo decía porque su fuerza se hacía cada vez más débil y las sogas mágicas no resistirían.)
—está bien, pero denme más comida, ese niño cocina muy bien, tenemos que ir unos tres kilómetros al norte, ahí verán el bosque de los duendes, dentro de este está el único río que toca los dos próximos reinos, ellos no son peligrosos, son pequeños pero inteligentes, además de rápidos para esconderse, podrían ser buenos ladrones pero tienen un buen corazón, que lástima —al decirlo una de sus tres sogas se soltó.
Caminaron al norte y al llegar al río caminaron en su borde izquierdo, a veces paraban pues su hambre se hacía grande, se sentaban en una fogata y el niño gigante (como le decía Zhu a Suceld por ser el menor del grupo) cazaba varios peces, Dante era el encargado de buscar frutas.
Era la hora del almuerzo y descubrieron que los peces habían desaparecido, Key y Zhu eran los que más comían, empezaron a gritarse entre los dos, Sera felizmente hablaba de una historia en que los peces los matarían a todos, consecuentemente callaron, los tres escucharon pequeños pasos que se dirigían a su comida, cuando se trata de la comida de un mago y un elfo se habla del mismo corazón, muchos de sus mayores tesoros eran recetas escondidas en las mazmorras de sus castillos, ahora solo ruinas de pueblos elfos y cueva olvidadas de magos errantes.
Kato usó de hechizo de luz y Zhu corrió con su espada al aire hasta donde el ruido, así pudo atrapar a un duende, este era un niño, cuando lo atraparon hicieron que este llorara.
—¡Un duende! —dijo Dante—, al parecer tiene hambre debemos darle un poco.
Tena lo vio a los ojos, con vos baja le preguntó al oído que estaba pasando, —¿porque estás solo? —dijo siendo muy amigable.
—robo para mi familia, mi pueblo sufre por la falta de alimento, un monstruo se come nuestra comida así que yo tengo que robar
—Perfecto, peleando contra uno de esos monstros talvez nos hará más fuertes —dijo Dante—, al menos a mi aun me falta mucho que aprender.
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Siete Espadas
AdventureHe leído fantasía toda mi vida, mi libro favorito es el silmarillion de Tolkien, es un maestro para mi, me ha enseñado que la escritura fantástica es mas que guerra y muerte, no se si algún día alguien pueda decir esto de mi, pero si lo pasara no du...
