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(En alguna parte de Gotham)
Había oscuridad en aquella enorme habitación muy alejada de la ciudad, donde un hombre de edad media despertaba lentamente y abría sus ojos con miedo. Estaba atado en una silla, y tenía signos de tortura y hematomas en su rostro e igual una cinta adhesiva en su boca para evitar que gritara. Sudaba frío y por la oscuridad de cada rincón estaba buscando a su secuestrador, oírlo caminar hacia él y cada paso era más pesado que el anterior. El tipo era un trabajador y mano derecha de la gran Wayne Enterprises. ¿Que hacía ahí? No se sabía... ¿Por qué? Tampoco tenía respuesta.
Un taradeo se escuchaba desde las sombras de aquella habitación donde el sonido del plástico era notorio. Encendiendo la radio reproduciendo una sonata de "la traviata de giuseppe verdien" a todo volumen resonando en toda la habitación. A sus pies, el hombre atado vio que había una gran manta de plástico transparente, donde supo que a este paso ya estaría muerto. Emergiendo en las sombras, salió un hombre de traje apuesto, color blanco y corbata negra, la cuál en su mano llevaba un revolver recargando, y en su rostro llevaba una máscara negra puesta, en forma de calavera. Usando sus dedos con movimientos en cada ritmo de la canción como si dirigiera el sonato de opera. Aquel hombre intimidante trataba de Roman Sionis, mejor conocido como "Black Mask".
—— Oh, vaya. Miren quién despertó por fin. - una voz ronca y profunda emitió desde aquella máscara de aquél hombre de traje elegante, quien se colocó en frente suyo. Aquél revolver tan solo contenía una bala e hizo girar el tambor y colocarlo en su sitio. - Créeme que a mí también me agota que estemos repitiendo lo mismo. Una, y otra, y otra vez, ¿Sabes?
Sionis retiró la cinta de su boca a aquel hombre inocente que lloraba de miedo. Sudaba frío y con la mirada le suplicaba piedad. Ya le había dicho lo que necesitaba saber, pero parecía no ser suficiente con dejarlo ir y delatarlo.
-- P-por favor... Te lo suplico. No diré nada si me dejas libre, pero por favor, no me mates. - rogó al borde de sus lágrimas con súplicas y desesperación, mientras que Roman tan solo rió.
-- ¿Y por qué dejaría que eso pasara? No me gusta dejar testigos sueltos. Ya he cometido ese error, ¿Y sabes cuáles fueron las consecuencias? - él comenzó a caminar por la habitación pacientemente. Para Sionis era bastante divertido ver a sus víctimas suplicarles piedad, y a la vez era satisfactorio. La crueldad que emitía en sus víctimas era lo que caracterizaba como el ser más poderoso y enriquecedor de todo Gotham. Siendo el rey del crimen y de todos. - ¿Sabes algo? Cuando tan solo era niño, mis padres no me prestaban la atención suficiente. Decían que era un bueno para nada, y que no haría nada en mi vida.
Caminó hacia una mesa cercana donde había una botella de whisky y un vaso de cristal donde se sirvió y levantó un poco su máscara, para después beber del alcohol y mirar al tipo.
-- Pero cuando ellos murieron, al principio sentí tristeza... Pero después, sentí alivio. Un alivio de paz y tranquilidad. Hasta que recibí su herencia total y con ello pude tener todo esto. ¿Sabes cómo se siente que llegue alguien mejor y te pisoteen? Horrible, ¿Verdad?
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MI ESTÚPIDA MEDIA HERMANA |Damian Wayne Y Tú|
Fiksyen Peminat| 𝙷𝙸𝚂𝚃𝙾𝚁𝙸𝙰 𝙴𝙽 𝙴𝙳𝙸𝙲𝙸𝙾́𝙽 | Damian Wayne ha sido conocido como el hijo biológico del gran Bruce Wayne, (mejor conocido como Batman). Arrogante, mandón y poco presumido por su rol de Robin que los anteriores. Después de Damian, Bruce t...
