Todos ya sentados se dispusieron a establecer una conversación sobre como había ido la cena y todo eso.
-Bueno, ¿cómo a ido la cena?- dijo Sally mientras observaba atentamente a Glacier.
-Bien.- dijo Glacier con una amplia sonrisa.
-¿Qué a pasado?-dijo Sally.
-Bueno, al principio el señorito Suzuno se presento ante mi puerta con un traje de estos de boda y el pelo lleno de gomina, segundo el señorito Suzuno va a ser oficinista xD...- dijo Glacier partiéndose de risa.
-¿¡OFICINISTA!?- pregunto Aphrodi con una amplia sonrisa en el rostro.
-Es que no sabía que decir y … no se, estaba nervioso-dijo Szuno bajando la mirada algo avergonzado.
-No pasa nada, lo importante es el niño que vamos a tener, ¿qué nombre le pondremos?-preguntó Glacier cogiendo de la mano a Suzuno.
-Pues no se.-dijo Suzuno mandandole una pequeña sonrisa.
-Bueno, ya tendremos tiempo de pensarlo.-dijo Glacier incorporándose en el sofa.
-Madremia,¡ cómo pasa el tiempo! -dijo Aphrodi mirando a Sally.
-Ya ves, Glacier ¿me acompañas a la cocina un momento?-le preguntó Sally mientras se levantaba del sofa.
Fueron a la cocina y se dispusieron a tomase un vaso de agua el silencio duro unos pocos minutos.
-Bueno, que bien que vayas a tener un niño- dijo Sally con un gesto bastante preocupado.
-Si, ¿qué pasa? Esque te noto rara-dijo Glacier abrazándola.
-Es que no quiero que nuestra amistad empeore, bueno, esque tendras que cuidar al bebe y no tendremos tiempo de vernos.-dijo Sally mientras varias lagrimas caían por sus mejillas.
-No te preocupes, te prometo que siempre tendre tiempo para nuestra amistad, y no se, te parecerá una locura pero porque no te quedas embarazada tu tambien y asi cuidaremos de los bebes juntas.-dijo Glacier mientras se le iluminaba la mirada.
-Es que no se creo que no es buena idea.-dijo Sally secandose las lagrimas.
