Todo parecía normal, en calma hasta que un accidente puso la vida de Karolina Miller de cabeza.
Ella pensaba que tras la muerte de su hermana gemela Katrina Miller, ya nada la sorprendería.
Pero se equivocó al subestimar la personalidad e ímpetu de...
Bip bip bip, sonó el despertador provocando que soltara un gruñido, espera, ¿despertador? Yo no tengo. Me levanté confundida mirando aquella cosa del demonio.
¿Pero qué...? Rodé los ojos, pero que le pasa al destino conmigo que siempre trata por todos los medios de arruinarme la mañana. Eran solo las 7:00 de la mañana joder, ¿quién en su sano juicio se levanta a esta hora? Solté un bufido y fui a darme una ducha.
Ya no iba a poder dormir otra vez, eso era algo muy típico de mí. A la hora que me despertara me era muy difícil volver a conciliar el sueño. Saqué de mi armario un atuendo para el día de hoy.
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Ya lista bajé a desayunar, mis padres estaban en la mesa manteniendo una muy entretenida charla, ja ahora verán esos dos.
Me paré frente a ellos cruzada de brazos achicando los ojos.
___¿Se puede saber quién demonios ha puesto un despertador en mi habitación?___dije tratando de no perder los papeles.
___Buenos días para ti también cariño___dijo mi madre con sarcasmo___los modales ante todo Karol y si fui yo quien puso ese despertador en tu habitación ___dijo como si nada, esto es el colmo.
___Ah si___solté una risita___¿y con la autorización de quién Ines Miller?___dije enojada.
___Pues con la autorización que tengo al ser tu madre___rodé los ojos___hoy tienes que ir al restaurante y debes como dueña que eres dar el ejemplo llegando temprano___la miré con fastidio.
___Hasta donde yo sé no tengo secretaria así que no me recuerdes lo que tengo que hacer ___me apoye en el espaldar de la silla___ y pensaba ir al restaurante más tarde, solo hago un simple chequeo no hay necesidad de ir a semejante hora___dije enseñándoles la hora en mi teléfono.
___Karol ya es hora que empieces a actuar como la dueña del restaurante y no como una simple administradora___dijo mi padre que hasta ahora se había mantenido callado___y mejor dejemos todo aquí y desayuna que se te hace tarde___rodé los ojos.
___Gracias pero acabo de perder el apetito___dije con una sonrisa falsa.
___Pero si apenas has probado bocado___dijo mi madre alarmada.
___Ya comeré algo en alguna cafetería___dije restándole importancia___además___miré a mi padre___no quiero llegar tarde hay que dar una buena impresión___dije levantando la mano hecha un puño, mi padre me miró con advertencia___hasta la vista___y con eso salí.
No puedo creer al punto que han llegado, quieren controlar mi vida a su antojo, ahora hasta deciden a que hora debo levantarme, ja ¡las correas son más baratas! Ufff.
Marqué el número de Fabián, mi salvador. Al cuarto timbre contestó.