Final // Epílogo

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Meses después

En el tiempo que había transcurrido, nada había empañado la felicidad de Zee y Saint pues sus días estaban repletos de trabajo y sus noches llenas de pasión y desenfreno.

Se amaban con locura y se devoraban mutuamente como si de animales en celo se tratase, salvajes y hambrientos de deseo por poseer él uno al otro.

Era desquiciante sentir aquel deseo irrefrenable que los poseía y los hacía desearse y complacerse una y otra vez saciando así sus ganas por el otro.

Era desquiciante sentir aquel deseo irrefrenable que los poseía y los hacía desearse y complacerse una y otra vez saciando así sus ganas por el otro

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Finalmente llegó la nueva revisión de Saint y un juez más que complacido dio el visto bueno a la libertad total de este

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Finalmente llegó la nueva revisión de Saint y un juez más que complacido dio el visto bueno a la libertad total de este.

La pareja lo celebró con sus clientes en la cafetería con una fiesta pues ellos eran los grandes protagonistas de la redención del castaño.

Gracias a ellos su cafetería era un negocio próspero y lo había hecho mejor persona, Zee era el invitado de honor, sin él si que no hubiese sido nada de eso, gracias a su talento y su ayuda, Saint se había librado de la cárcel y un futuro destructivo.

Días después, una noche que el castaño estaba haciendo caja, Zee salió de su despacho muy decidido, se acercó a él con una mirada pícara pero llena de amor.

Sus ojos brillaban y tenía una gran sonrisa pero cuando ya tenía frente a él a su novio, este se puso muy nervioso y no sabía si lo lograría, entonces respiró profundo y se armó de valor, así que frotó sus manos y sudando, comenzó a hablar.

18. Amantes silenciados - Zaintsee TerminadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora