–¡¡AQUÍ!!–Exclamaron al unisono los padres de Bairon.
–Lo siento–susurró –Al joven Bairon está en un estado crítico, hemos hecho lo posible, pero no le queda mucho tiempo–Dicho eso se marchó.
Los padres de Bairon me obligaron a esperar porque sólo podían pasar dos personas y por supuesto dijeron que ellos tenían más derecho. Estaba sentado esperando para poder ir, la angustia por las palabras del doctor estaban por causarme un aneurisma, cada lágrima que salía estaba dedica a él, la situación era como si me estuvieran enterrando un cuchillo filoso en el corazón. Mi mundo se volvía a desmoronar, está vez no creía ser capaz de poder salir adelante, sin mi novio no podría salir de este hueco, tan solo él podría ayudarme. ¿Por qué tenía que ser él?¿Por que no fui yo?¿Qué fue lo que le pasó?¿Será que los doctores se equivocaron de diagnóstico y se va a salvar? Quiero creer que es una gran mentira y que Bairon saldrá riéndose de ése lugar en cualquier momento.
En tanto pensamiento siento que alguien me toca la mano no sabía de quién se trataba, mis ojos llenos de lágrimas no me dejaban ver, me los limpie con brusquedad y levanté mi mirada, se trataba de un chico que no conocía ¿Que carajos quiere?
–¿Qué queres?– Pregunte con mala gana, sin ocultar mi voz rota.
–Lo siento. Es que como te mire muy triste quería preguntarte qué te había pasado.
–Que te importa.
–Perdon– Murmuró –No quería hacerte sentir mal.
–Si no me queres hacer sentir mal pues lárgate que no quiero a nadie, excepto..
–¿Excepto?– Preguntó, pude ver el brillo de la curiosidad en su ojos y deseaba que él estúpido entrometido desapareciera ya.
–Nada. Déjame solo.
–Necesitas ayuda– Recalcó.
–Y vos necesitas a alguien a quien joder.
–Pues si. Pero estoy por conceguir a ese alguien.
–Que bueno, ¡pero no me importa!
–¿A quien esperas?
–Vos entendés las palabras ¿Que te importa?.
–Pues no, ¿Qué te parece si me explicas?
–Vete hacer la paja mejor.
–Y ¿si me haces vos?.
–Hay esperaré tantito, nomás espero a que se termine de morir mi novio y voy.
–Bueno yo te espero con gusto.
–Que ¡hijo de puta!.
–Mi mamá no es una puta.
–Si no te vas vos, me voy yo–y sin más me levanté con la idea de salir de ese lugar, en ese momento ya ni sabía que hacer, ya no tenía a la persona que amaba, mi mundo se había undido en tan solo en unos minutos, y ahora viene ese hijo de puta a joder, que malparido, siento que alguien me coje del brazo.
–Lo...lo siento– murmuró –No quería hacerte pasar el mal rato quería ver si te podía sacar una sonrisa pero veo que ese pensamiento se fue a la mierda. Solo, lo siento.
–¿Ya terminaste? porque si no es molestia quiero que me soltes el jodido brazo.
–Este te quería preguntar si podríamos salir a tomar un helado y te desahogas, no sé, capaz y eso te sirva– Dijo ignorando lo que le había dicho.
–Pues no gracias no quiero desahogarme con nadie.
–Y..¿y si me das tu número?– Susurró en un tono molesto.
–Enserio no entendés que quiero que me dejes de joder la puta vida
–Si pero no soy de los que se rinden tan facil– rexclamo.
Hize un movimiento brusco y me pude soltar – Pues lo único que te voy a dar es un puñetazo si seguís jodiendo
Me diriji a la salida cuando siento que alguien me coje del brazo, gruño por pensar que era ese chico irritante, me volteo inmediatamente para pegarle su insultada acompañado con un puño. Mi mirada choca con la de una señora algo desgastada con los ojos inchados de tanto llorar, el pelo desparramado, un aspecto que definitivamente era horrible.
–¿Señora Renata?–pregunte.
–Mi..mi hijo quiere verte es el último deseo que pidio–hablo con las voz que en tan solo unos segundos iba a caer en llanto.
–¡Sii! Yo..yo también lo quiero ver–repondi
Me dirijo a una habitación un poco desgastada con paredes blancas y unas sillas plásticas a las esquinas y la camilla en el centro. Él se encontraba con muchos cables en su cuerpo con la piel más palida de lo normal, se lo miraba tan frágil, al dar un paso sintió como que sin ese chico definitivamente su vida IVA a reinar de la misma mierda. Dió unos cuantos pasos y llegó dónde se encontraba su amado.
–¿Tiago?–pregunto el castaño
–Hola mi amor–hable a punto de llorar.–¿como te siente?
–Ho..–tocio–hola–respondio en un susurro
Una parte de mi se sentía un poco feliz, porque estaba pasando con la persona que más amaba, ha si sea unos cuantos minutos quería disfrutarlos al máximo. Diriji mi cara a eso hermosos labios tan sencillamente perfectos, él beso fue un poco corto ya que Bairon no se encontraba en las condiciones de poder respirar muy bien, pero el tiempo que duró fue tan hermoso, sus labios encajaban perfectamente en los míos ese beso era lleno de amor y dulzura.
–¡¡Te amo!!– Exclamé.
–Yo.. ta.tam..bien.. te amo– Estiró un poco sus brazos para que le un abrazo, con gusto estiré los míos para abrazarlo, dirigí mi boca nuevamente a la suya y las choque en un cálido beso, él no lo correspondió, me alejé rápidamente, tenía una sensación extraña en mi, analicé su rostro, sus bellas facciones en una muñeca llena de tranquilidad, no existía más que paz en aquel rostro lleno de belleza, una muestra de un estado de aparente imperturbabilidad. Lo supe al instante, ya no estaba aquí, al menos no en su cuerpo, no siendo ese hombre que conocí, el dolor aturdió mi alma instantáneamente, lo había perdido, la desesperación, el miedo y la incertidumbre se apoderaron de mi, no quería creerlo, él no pudo dejarme así, no solo.
–BAIRON– Grité desesperado, el sonido salió desgarradoramente desde mi fuero, nunca más obtuve respuesta de sus dulces labios, pero no me impidió seguir gritando su nombre, tenía la pequeña esperanza de que no estaba ocurriendo, entre súplicas y lágrimas mi cuerpo se siente muy débil, las piernas me fallan, mi alma sólo quiere huir para internarse en el cielo del pasado.
Verlo inmóvil es intolerable, tomando sus manos y sacudiendo su cuerpo intenté cambiar aquello, nunca ocurrió, él no volvió a sonreír, a amarme, a besarme, a jugar de manera infantil y darme mimos, él nunca volvió, y entonces mi alma se rompió como un cristal muy delicado, se hizo pedazos y se extravió en algún punto, en la oscuridad, porque ya no podía ver la luz alumbrarme desde sus pupilas marrones, porque lo nuestro se torno irreparable con el velo fúnebre, porque lo que él alguna vez juro entre bromas risueñas, terminó haciendo se real "Te amaré hasta el día de mi muerte"
ESTÁS LEYENDO
"̷-̷:̷;̷𝓝𝓮𝓪𝓻 𝓨𝓸𝓾 "̷-̷:̷;̷
FanfictionDespués de rechazar abruptamente la declaración de Nicole, Tiago conoce a Bairon y con él su desdicha empieza, hasta que Joaquín aparece a llenar su vida de colores; aunque ésos colores sean en matices oscuros.
