Vamos, siéntate. 47

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- Te han dicho lo fea que eres... -Bromeó Reggie.-

Valeska solo comenzó a carcajear y se sentó a en las piernas de este.

- ¿Te han dicho lo grande que la tienes? -Murmuró Valeska contra los labios de este.-

A Reggie se le borro la sonrisa burlona y sus mejillas tomaron una tonalidad carmesí.

Valeska comenzó a mover sus caderas al ritmo de la música.

Reggie intentó detenerla en bastantes ocasiones, pues estaban rodeados de personas, y aquello no pasaría por alto de una que otra mirada curiosa.

- Valeska, por favor. -Suplicó Reggie.-

Valeska se estremeció por el tono de voz, y decidió hablar.

- Ahora tengo más ganas de desnudarte y hacerte tan mío.

Reggie no lo pensó más, la tomó de las piernas y la sacó de aquel lugar, tomó las llaves de su chaqueta y abrió el carro.

Reggie bajó a Valeska, acomodo ambos asientos delanteros de forma que no los molestaran y entró al carro, se recostó y dio una palmada en sus piernas.

- Vamos, siéntate.

Valeska negó con su cabeza, mientras soltaba una leve carcajada.

- Mejor aún, siéntate aquí. -Hablo Reggie poniendo ambas manos en su cara.-

Valeska se atraganto con su propia saliva, aquello le había tomado por sorpresa.

Pero antes de que pudiera responder, Reggie salió por ella, y una vez que ambos estuvieron dentro del carro, la puerta fue cerrada, junto a los seguros.

...

Valeska y Reggie se despertaron a causa de unos toquidos en el cristal...

¿En que momento se habían quedado dormidos?

Ambos se dieron un rápido vistazo y al ver que ambos contaban con todas sus prendas de ropa, abrieron los seguros.

- Tenemos que irnos, mi madre se volverá loca. -Hablo Betty haciéndose un espacio entre estos.-

Seguidos entraron Jughead, Verónica, Archie y Kian.

- ¿Quien trae las llaves? -Cuestionó un Kian con mucha resaca.-

Reggie las meneo entre sus dedos y se paso al asiento de piloto.

Ensendio y el auto y comenzaron a andar de regreso a Riverdale .

Valeska volvió a quedar dormida, al igual que el resto.

Reggie no pudo evitar mirar por el retrovisor, su chica dormía plácidamente.

Que buen fin de semana.

Caos.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora