Reggie fue a dejar a todos a sus casas, se estacionó frente a la casa de Valeska.
- Ve a descansar. -Murmuró muy cerca de los labios de su chica.-
- Vamos. -Murmuró la pelinegra sin abrir los ojos, mientras estiraba sus brazos para que el chico la llevara.-
- Adelantate, deja llevó el carro de vuelta a Kian, y regresó a descansar contigo. -Susurro este para besar sus labios.-
Valeska bajo del carro, despidió con la mano a Reggie y entró a su casa.
¡Pero que jodido dolor de cabeza!
- Princesa... -Apareció Hiram con un chocolate caliente.-
- ¡Papá! -Valeska corrió a los calurosos brazos de su padre.-
Hiram dejó la taza a un lado, cargo a Valeska como princesa y la llevó a su habitación.
- Descansa, futura heredera Lodge. -Murmuró de manera que sólo el lo escucharía.-
Pues Valeska ya estaba dormida.
...
Valeska entreabrio sus ojos, y noto que la noche ya había caído.
Estiró su mano en la dirección en la que sonaba su celular, y lo tomó.
Atendió la llamada, y sin antes hablar, la otra persona se apresuró a hablar.
- Dime que Khea esta contigo. -Era un Kian con la voz temblorosa.
Valeska se sentó de golpe y recordó el trascurso de vuelta, la fiesta...
De la boca de Valeska, salió un seco ''No''
- ¡Maldita sea! -Fue lo último que se escucho antes de que la llamada fuera finalizada.-
Valeska coloco ambas manos en su cabeza, e intentó recordar algo...
Pero nada venía a su cabeza...
¿Como es que nadie se percató de la usencia de la menor?
Tomo sus llaves de su mesa de noche, y salió corriendo, una vez estuvo dentro del coche, condujo a aquel lugar donde se reunían todas las serpientes.
Un mal presentimiento se apoderó de ella...
¡Como mierda no se dio cuenta! - Gritaba mientras aceleraba cada vez más.-
Muchas ideas comenzaron a bombardear su cabeza...
Y todas terminaban en un trágico final.
