Capítulo 4

7.6K 1.1K 993
                                        

─Sí seguimos a este paso nos quedaremos sin ropa ni energía para expulsar nuestras feromonas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

─Sí seguimos a este paso nos quedaremos sin ropa ni energía para expulsar nuestras feromonas.



Habló Marco mientras se acostaba en su cama respectiva de la litera. A su lado se encontraba él, mientras que se dedicaba a acariciar los cabellos azabaches de su amigo.




─Desconocía que los Alfas tuvieran sus celos sincronizados.



─Supongo que es porque conviven mucho tiempo juntos, Marco. Así como nosotros.




─Tal vez... Aunque no puedo superar el hecho de que Reiner viniera en la madrugada solamente por ti.



─No me lo recuerdes, fue raro y aterrador. Sin mencionar, que fue fue más difícil el tratar de sacarlo de la cabaña.





Fue en ese instante que se dió para recordar lo que había pasado en la madrugada.


Reiner había entrado en celo a entradas horas de la madrugada y había pasado de los dormitorios de los Alfas a la cabaña que les correspondía a los Omegas. Lo que los despertó a Christa, Marco y a él fueron los contantes y bruscos golpeteos que daban en la puerta; los gritos de miedo se dieron cuando Reiner logro entrar a la cabaña, donde trato de una manera u otra besarlo, mimarlo o márcalo y no fue sinó hasta que llegó Berthold que logro sacarlo no sin antes pedirle una prenda para que ayudará al celo de su amigo.




─La verdad es que no esperaba que Christa se fuera con Ymir, apenas está mencionara su nombre.


─Desde cierta distancia se podía notar la tensión sexual, la misma que con Jean al momento en que te pidió a ti y solo a ti que le prestaras una prenda tuya, eso me hace preguntar... ¿Acaso habrá algo más que amistad en sus recientes acercamientos?




Las feromonas de Marco se hicieron más dulces demostrando su vergüenza y el silencio del mismo le hizo confirmar sus sospechas. Jean Kirschtein había iniciado su cortejo a Marco luego de la reciente cercanía en ambos, las miradas que se dedicaban llenas de amor y ternura y sobre todo del contacto físico que empezaban a tener.



─Empiezo a creer que hay algo más que una simple amistad detrás de todo esto.






─¡Oh, guarda silencio! Solo estás celosos de que ni Eren ni Armin hayan venido.





─Eres tan cruel Marco, recordándome mis desgracia. Cuando menos sus pretendientes vinieron por ustedes y ellos ni siquiera me lo han planteado.



Exagero su tono de voz mientras se cubría los ojos con el dorso de su mano.

─No es momento de recordar mi desgracia, deberíamos de estar pensando en que pronto será nuestra graduación.

Sarang. OmegaverseHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora