7.

816 100 1
                                        


Una vez llegamos al portón de nuestra casa la ayudé a subir por la pequeña escalerilla del porche. 'Bienvenida a casa amor'

- Bienvenida a casa Rosé.- Ella me miró con cierta compasión y la dejé entrar a nuestro pequeño hogar.

-¡¡SORPRESA!!- Gritaron al unísono nuestros amigos emocionados de que Rosie haya por fin vuelto a casa.  

-¡Rosieeeeeeee!- Gritó Lisa para luego abrazarse a ella como un gran Koala hacia un pequeño y débil árbol. Chaeyoung estaba pálida, sus ojos abiertos de par en par.

-Me alegra verte Chae, estuvimos siempre en el hospital pero Jennie no quería abrumarte.- Rosé me miró por un segundo y aclaré. -Sí, venían a verte todos los días.-

-Chae, todos te extrañamos.- Ella asintió y por fin se aclaró la garganta para hablar.

-Supongo que...somos...¿amigas?- La cara de Lisa fue todo un cuadro, pude escuchar como un pedacito de su corazón se rompió dentro de ella. Sin embargo, recuperó su sonrisa al instante.-Claro, yo soy Lisa.- Se dio media vuelta para señalar a Jisoo que comía un trozo de pizza esperando su turno para abrazar a Rosé. -Y ella es mi novia Jisoo.- Jisoo se abalanzó sobre Rosé apretando fuertemente a la chica en un cálido abrazo.

-Hey Rosie, la chica que está bailando con la lámpara es Wendy.- Dijo Lisa señalando a una rubia que la saludó danzando con mi lámpara de piso para luego acercarse a ella. 

-Hey Chaeyoung ¿hiciste ejercicio en el hospital? te ves increíble.- Rosie simplemente la miró con cara nerviosa. Jisoo siguió empujando a Chae para presentarle a todos nuestros amigos.-Él es Taehyung.- Dijo señalando al poste castaño con sonrisa perfecta.

La hermosa cara de Rosé era todo un poema, de hecho parecía que estaba a punto de...

-Disculpen, con permiso.- Rosé se retiró de la sala dejando a todos de piedra. No esperaban que saliera de repente. Lisa me miró gritando con los ojos auxilio. Me abrí paso entre nuestros invitados y rápidamente todos entendieron que debían largarse a la mierda y dejarnos solas en nuestro hogar.

Cuando por fin encontré a Rosé, se hallaba hurgando entre sus propias cosas.  Me acerqué lentamente y me coloqué a su lado. - Rosie, ¿estás bien?- Dije tratando de que mi voz saliera lo más serena posible.

Ella ladeó la cabeza.-¿Tú qué crees?- Me dijo mirándome profundamente a los ojos.

Agaché la cabeza ante su mirada -Ya sé, fue demasiado.-   Ella se tocó el cuello en señal de desesperación.

-No, ¿sabes qué? demasiado hubiese sido el hecho de regresar a casa, ¿no?- Siguió perforando mis entrañas con su mirada. -Demasiado hubiese sido el hecho de ir a un departamento extraño con una mujer que no conozco, ¿no lo crees?- Las lágrimas estaban al borde de salirse de mis ojos, ella tenía razón. - Pero no, esto fue llegar a un apartamento extraño lleno de gente que no conozco que me abraza y que llora en mi cara diciendo cosas que estúpidamente no recuerdo, eso no es demasiado, eso es una porquería.- 

Solté un suspiro y la miré. - Se suponía que sería pocas personas, tienes razón Rosé. Simplemente creí que...-

Ella me interrumpió mirándome con esos ojos de cachorro triste que no resisto ni resistiré nunca.-¿Puedes irte?- La miré con súplica.

-Dime ¿nunca me vas a dejar sola de una buena vez?- Levanté mis brazos tocando mi cabello casi queriéndolo arrancar de mi cabeza. -Lo siento.- Ella ni siquiera me miró.

-Discúlpame Jennie.- Yo simplemente salí de la habitación, me sentía una plasta horrible. Logré escuchar sus sollozos después de haber dicho 'lo siento' una vez más. Desesperación es lo que sentí al ver los hermosos ojitos de mi bebé lagrimear, no podía soportar esto. 

Tomé unas sábanas y me recosté sobre el sofá del living, extrañando su presencia a mi lado después de un día duro. No podía dormir, las lágrimas lograron salir de mis ojos sin que nadie las viera, qué mierda extraño a mi esposa.


The Vow (Chaennie)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora