13.

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Rosé

Mientras viajaba en el tren, no podía dejar de pensar en ella...Irene...hace tanto tiempo que no nos veíamos y no había cambiado para nada.

Entré al edificio donde trabajaba y me dirigí al ascensor, piso 14. Recuerdo bien. Caminé a un lado de su secretaria Chloe, ella me saludó y yo le correspondí el saludo como una vieja amiga. Pasé a la oficina de Irene, ella hablaba por teléfono.

-He estado trabajando con esta gente durante tanto tiempo, sé cómo son.- Ella levantó su vista hacia mí y sonrió.-Mira, acaba de surgir algo importante, te llamo luego.- Dijo colgando finalmente el teléfono para poner toda su atención en mí.

-Hola Rosé.- Sonrió con ternura

-Hola Irene.- Dije mirándola profundamente a los ojos

-Por favor, siéntate.- Dijo estirando una mano y señalando una de las sillas detrás del escritorio. Tomé asiento.

-Dime, ¿recuerdas esa vez en el lago...cuando dijiste que siempre me apoyarías sin importar lo que pasara?- Dije un poco nerviosa, de seguro no lo recordaría.

-En la casa del bote, ¿cómo olvidarlo?- Me sorprendió saber que así era.

-Así que ¿Puedes decirme qué es lo que pasó entre tú y yo?- Dije con desesperación en la mirada, sus labios se abrieron un poco.

-Mira Rosé, sólamente tú puedes dejar a alguien y luego pedir explicaciones.- Dijo riendo dulcemente.

-Entonces ¿Fui yo la que te dejé?- Auch, quizá había cometido un error.

-En efecto, de manera cruel y justo antes de la boda.- ¿Qué? ¿Boda?

-¿Por qué?- 

-Bueno, es una pregunta que yo, mis amigos y las mujeres que vinieron después nos hacemos.- Dijo con un poco de recelo en su mirada.

-Vamos, tiene que haber alguna razón.- Supliqué

-Tú...Rosé...Tú cambiaste.- Dijo sentándose frente a mi, a poca distancia- Tú... hablabas distinto, te vestías distinto, no sabías si querías seguir estudiando leyes y tampoco sabías si querías estar conmigo.- Bajó su rostro, no pude seguir observando sus ojos.

-¿Te devolví el anillo?- Pregunté con curiosidad mientras me mordía el labio

-Sí, lo hiciste.- Dijo riendo

-Y ...¿Quién lo tiene ahora?- Rosé, ¿estás segura de lo que haces?

-Nadie todavía, uhm... Pero salgo con Seulgi ¿La recuerdas? Era compañera de Alice en la escuela. Tiene un año que estamos saliendo.- Dijo con una ligera mueca de disgusto. -No podía esperar para siempre Rosé.- Me dijo con severidad.

-No podías saber que me golpearía la cabeza, olvidaría nuestra ruptura y volvería a tu oficina exigiendo respuestas ¿Cómo no pudiste saber eso?- Dije en un tono cómico, haciendo que la tensión de su rostro se esfumara.

-Lo siento, dejaré que vuelvas a trabajar.- Dije levantándome del asiento.

-Claro.- Copió mis movimientos, al momento de levantarnos nos abrazamos fuertemente, ella olía mi cabello profundamente y enterraba su cara en mi cuello. Nos separamos lentamente y la besé, la besé tiernamente, lento y pausado.

-Lo siento mucho Rosé, no esperaba eso.- Dijo Irene sonrojada 

-No, lo siento yo... Irene.-Apenada me cubrí el rostro-Es la costumbre, supongo.-¿qué estoy diciendo? -Ni siquiera sabía a dónde iba, hasta que... llegué aquí.-Le sonreí de manera melancólica-Me parece tan ridículo que me haya olvidado de todos durante cinco años y esto no se siente correcto.- Dije saliendo de su oficina, dejando a una Irene balbuceante y desconcertada.


The Vow (Chaennie)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora