15.

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Jennie

A la mañana siguiente, Rosé entró a la cocina preparando café, mientras que yo leía el periódico y sorbía mi jugo de naranja. Ella me miró con súplica y se sentó frente a mí.

-Oye, creo que estoy lista para ver mi estudio.- Dijo con una sonrisa hacia mí. -¿Me lo mostrarías?- Ohhh Rosé, te mostraría todo el mundo si me lo pidieras.

-Sí Rosé, claro que sí.- Dije casi en un suspiro de alivio y una sonrisa boba. Ella me sonrió de vuelta con una mirada tierna, como extrañaba su sonrisa. -Vamos.- Dije mientras abría la puerta principal y dejarla salir.

Caminamos un par de metros y abrí la puerta de su estudio, ella entró y me miró sorprendida, yo le regalé una sonrisa.- Es el primer estudio que tienes sola.- Mencioné con orgullo.

Ella tenía su boca abierta en sorpresa, una tierna expresión que siempre me había gustado en ella.-Es un buen ambiente, ¿no lo crees?- Dije mientras me posiciono a su lado.

-Wow.- Es lo único que pudo decir, haciendo que mi sonrisa creciera aún más.

- Al principio no estabas segura de que esto te gustara, hasta que se te ocurrió encender unas hierbas aromáticas que le compraste a un sujeto al final de la calle Fillmore... Las encendimos y las agitamos, hasta que nos dimos cuenta de que lo que estábamos agitando era lechuga vieja y seca.- Dije riendo por el recuerdo, mientras Rosé pasaba sus manos por las esculturas, como si de un bosque encantado se tratara.

-Así que estábamos agitando lechuga vieja prendida a fuego.- Dije riendo, Rosé solo pudo sonreír.

-No sé, pero debió haber funcionado eso porque después de aquello ya no te pude sacar de aquí.- Dije en un susurro

-Venías, ponías tu música.... Te metías en el proyecto y yo venía a recordarte que ya era de noche.- Dije sintiendo un enorme nudo en la garganta que tuve que tragarme a fuerza. Por ella.

Rosé observó una de las esculturas en las que estaba trabajando, aún fresca. Se me ocurrió una maravillosa idea.

-Esa es una de las piezas de la Tribune Tower.- Dije en una sonrisa.

-¿Qué se supone que es?- Ohh Rosie, no tengo idea, siempre creí que parecía un tronco con cara, pero un día decidiste ponerle senos y entendí menos de lo que tu escultura era.

-No estoy segura de que tú misma lo supieras.- Reí y tomé una de las herramientas que ella utilizaba para moldear.-Ven aquí, tómalo e inténtalo.- Dije con una sonrisa tranquilizadora.- Rosé negó un poco y se acercó al cincel, lo miró con delicadeza.

-Yo...No lo creo.- Dijo negando.

-Sólo ayúdalo a saber qué es lo que quiere ser.- Mencioné aún con el cincel en la mano

-Ok... Bien....- Dijo Rosé insegura y tomando la herramienta por el mango.

-No sé, no recuerdo cómo se utiliza esto Jennie.- Dijo aún con esa carita de cachorro abandonado, quizás si su mente no lo recuerda... su cuerpo lo hará.

-Sí, sí lo recuerdas... Espera un momento.- Dije mientras me daba la vuelta y encendía la música. Fleetwood Mac tocaba Dreams a todo volumen por las bocinas instaladas, observé tu cara de desconcierto. Salté en tu dirección.

-Ahora sí, vamos.... Inténtalo y diviértete.- Dije acercándome con una sonrisa, aún saltando al ritmo de la canción.

Rosé me miró con el ceño fruncido, tocando su cabeza.-No lo sé ¿puedes bajar un poco la música?- Preguntó gritando para que la pudiera escuchar fuerte y claro.

-Seguro que la escuchabas más alto que esto, nunca entendí cómo podías concentrarte de esta forma y...- Dije aún recordando tus pasos de baile mientras construías la escultura, tu sonrisa y tu voz al cantar....

-¡Tengo un terrible dolor de cabeza!¡Maldición, baja la música!- Gritó en alto, haciendo que saliera del recuerdo de golpe, mi sonrisa desapareció. Negué lentamente y me dirigí a apagar la música.

-¡Maldición Rosé, sólo intento ayudarte!- Grité sin soportarlo más, no merezco esto.-Pero no merezco esto, Rosé.- Dije mientras lágrimas calientes se acumulaban en mis ojos.

-Nosotras nunca nos hablamos así.- Dije mientras tiraba de mi cabello y secaba las lágrimas antes de que salieran por mis ojos y rodaran por mis mejillas.- Para mí también es difícil.- Mencioné justo antes de salir por la puerta del estudio, si continuaba así... rompería lo poco que quedaba de nosotras.


The Vow (Chaennie)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora