Antes de lo que creí ya le había tomado un gran afecto a ese diario, aún recuerdo lo primero que escribí…..
Querido diario:
E
sta es la primera vez que escribo en una de tus páginas, por lo tanto no me conoces, así que me presentaré como el chico que sin tener ni la menor idea de qué pasará en el futuro tiene una deuda con el tiempo, no sé si dentro de mis capacidades esté decir que lucho por mi vida desde hace ya 1 año o simplemente le quité ese año a la hora de mi muerte. Y pues, no sé si luego de pasar un tiempo el tiempo mismo me cobrará las deudas con el único interés de quitarme el dolor para tal vez dejárselo a otras personas.
Mi nombre es Connor Smitz, soy un chico de apenas 16 años y medio, lleno de altas y bajas, de buenas y malas experiencias pero con incontables historias vividas y poco por vivir. Siempre tengo presente el hecho de que las demás personas cuentan su vida desde el día que nacieron, en cambio yo solo cuento las horas que no morí. Dicen que cada vez que conoces a alguien estás dándote la oportunidad de ser parte de su historia y si lo estás leyendo ya eres parte de la mía.
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Los meses pasaban, al igual que las hojas de mi diario. Era un sentimiento indescriptible como me sentía. El tener a Grace era lo mejor, porque le había tomado un inmenso cariño, se comportaba tan agradable conmigo y se llevaba muy bien con mi madre, también el tener a Charlotte era increíble, nunca había tenido una mejor amiga y ella me dio la oportunidad de hacerlo. A pesar de las circunstancias en las que me encontraba me sentía el chico más afortunado del mundo, porque mi vida estaba llena de personas que me hacían sentir así. Creo que no fui el único a la hora de marcar vidas, ya que sus vidas estaban marcadas en mi.
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Diario de un cáncer
Historia CortaUn chico llamado Connor, narra como fue el cáncer en su vida. Él sólo era un adolescente cuando lo diagnosticaron y para todos fue una sorpresa que lo que parecía ser una falla respiratoria se convirtiera en nada más y nada menos que cáncer.
