No entiendo porqué me agarra del brazo. ¡Yo también le deseo, ahora! ¿Cómo puede ser tan perturbador? ¿Tan intimidante? ¿Tan posesivo?
Le gusta ejercer control y ahora quiere que yo me rinda a él. Me castigará, esa idea me inquieta, pero luego se vuelve borroso y oscuro. Deseable. Quiero ser suyo. Quiero desafiarle y darle placer. Que me desee tanto como yo le deseo. Que me controle, ordene y torture. Dios, es tan excitante. Placer y dolor, algo que no alcanzo a comprender.
"El Hombre busca el placer y evita el dolor"
Palabras de mi profesor de filosofía. Epicuro se volvería loco...El placer del dolor, y el dolor del placer.
Llegamos a su dormitorio. No hace falta encender los halógenos de barras. La luz reflejada de la Luna es perfecta. El dormitorio es simple y con la misma escala de grises. Suelo de piedra Pizarra negra, paredes de madera de Castaño gris carbón y barnizado. La pared del fondo está totalmente acristalada, dejando ver la Luna menguante sobe el bosque de Beacon Hills.
A la izquierda hay dos puertas blancas: La de la parte izquierda da a el baño, la de la derecha a el vestidor.
No hay muchas cosas en el dormitorio. Un perchero negro junto a la puerta, una cómoda junto al espejo de pié que están en la pared derecha y un diván de cuero negro en la esquina superior izquierda. Y como no, su cama, una gran cama de matrimonio con estructura metálica. Ropa de cama de franela negro, cojines de satén como el suelo...
- Virgen, ¿eh? - Gruñe con su mirada lasciva. Yo asiento, de nuevo intimidado. Se acerca, con paso lento, como un depredador.
- Tendremos que ver de lo que eres capaz. - Me susurra cogiéndome por la nuca, controlándome, provocando que sus palabras erógenas despierten mi libido.
- Iremos despacio, solo si tu me lo pides Stiles. - Musita mientras sus dedos descienden de mi nuca a la espalda. Noto el contacto, un cosquilleo que recorre todo mi cuerpo. Mis pupilas se dilatan, la sangre corre sin control por mis venas. El Éxtasis de Bernini incendia mi piel.
- Derek... - Gimo perturbado por las sensaciones abrumadoras.
Vamos a quitarte la ropa. - Dice mientras desciende lenta y provocativamente la cremallera de mi sudadera roja. Cuando por fin acaba con ella, la deja caer suavemente por mis hombros.
- Espero que no te enfades por lo que voy a hacer...
- ¿Qué vas a hacer?
Y antes de que pueda terminar la frase, ya me ha arrancado la camisa con sus fuertes brazos.
Dios mio. Me gusta esta bestia a la que he hecho despertar. Me termina de romper la camisa, dejando mi torso al desnudo, y con un movimiento ávido, me invade entre mis labios.
Nos besamos. Yo le rodeo con mi brazo por la cintura y le acaricio su pelo rebelde con la mano que tengo libre. Él me posee con su lengua, encontrándose con la mía y jugando ambas con nuestros fluidos. Noto su barba incipiente, el olor a cuero de su cazadora, el calor corporal de sus brazos que me aprisionan con fuerza contra su torso. Su corazón, bombeando, acelerado. Sus ojos dilatados no dejan de derretirme. Es un arma bastante fuerte. Su mirada me hace caer...
- No tienes ni idea de las ganas que tenia de probar ese labio que tanto te muerdes. - Runrunea mientras me empuja para tumbarme en el diván de cuero.
- Derek... Derek... - No paro de gemir cuando no le siento en mis labios.
- Oh, Stiles. No sabes cuantas ganas tengo de besar cada centímetro de tu perfecta pìel. - Me susurra al oído mientras desabrocha con facilidad el botón de mis vaqueros y luego baja la cremallera.
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50 Triskeles: De Hale.
FanfictionBeacon Hills, California. La familia Stilinski acaba de mudarse para empezar una nueva vida desde cero. John Stilinski trabaja día y noche en comisaría policial, después de la muerte un tanto extraña de su esposa Claudia Stilinski. Su hijo, un estud...
