¡No me lo puedo creer!
Al fin tendré unas vacaciones para poder relajarme y pensar tranquilamente en todo, sin ninguna distracción ni que me influya el sexo en mis decisiones.
Como Derek se va a enfadar de todas formas, prefiero que pase el viaje tranquilo y que después venga la bronca del siglo. Aunque él se lo merece...
Ya solo queda esperar que el vuelo directo a Argentina me deje sano y a salvo...
¡Y encima en primera clase!
Rebusco en mi mochila para ver si tengo mi almohada, y la encuentro junto a una pequeña nota de Scott.
"Casi te dejas a Almohadita.
Buen vuelo, Bilinski.
P.D.: Llámame."
Oh, Scotty... Pequeño terrón de azúcar. Se acuerda de todo. Ya le hecho de menos.
- Señoras y señores, les informamos que deben apagar sus móviles temporalmente para que podamos efectuar el despegue. Gracias.
Ya se están dando los últimos avisos y las comprobaciones. Yo me recuesto con mi almohada y me pongo un antifaz negro que regala la compañia junto a otros enseres.
Los motores empiezan a coger velocidad, pero no me molesta y sigo con mi siesta.
Los ruidos exteriores me resultan relajantes.
Algo pasa.
Creo que llevamos cinco minutos a punto de despegar y el avión no se mueve.
El sonido de los motores empieza a cesar hasta que se detienen completamente.
Me quito el antifaz.
Veo como una azafata se acerca a la puerta de la cabina y empieza a hablar con el piloto del avión.
Y la joven no para de mirarme de reojo.
La azafata se acerca, nerviosa y sudando. Parece que está a punta de pistola.
- ¿Señor Stilinski? - Consigue decir con voz dulce después de tragar saliva por la vergüenza.
- ¿Si? - Contesto. - ¿Ocurre algo?
- Me temo que debe abandonar el avión, señor.
- ¿Qué?
¡¿Cómo que abandonar el vuelo?!
- Debe de abandonar el avión, señor. - Ahora lo repite más firme y seria.
- ¿Porqué? ¿Qué pasa?
- Abandone el avión y recoja sus pertenencias. Las maletas las puede recoger en la entrada de el aeropuerto.
- No voy a irme sin una respuesta. - Le contesto abrazando con fuerza mi almohada y haciendo un mohín serio.
- Señor Stilinski...
- ¡¿Qué?!
- No me haga llamar a seguridad. Baje ahora.
- ¡Adelante, llame a seguridad! Va de farol... - Y me vuelvo a echar hacia atrás en el sillón de primera clase.
La azafata se acerca a un telefonillo que se encuentra junto a la cabina y da luz verde a seguridad para que me saquen del avión.
Dos hombres bastante fuertes y uniformados suben al avión.
Botines brillantes y negros, pantalones pitillos y polo de manga corta también negros, pinganillo...
¡Son Ethan y Logan!
- ¡Oh, no... Ni se les ocurra...!
Logan me agarra por el brazo y tira de mí para sacarme del avión. Ethan recoge mi mochila y la almohada.
ESTÁS LEYENDO
50 Triskeles: De Hale.
FanfictionBeacon Hills, California. La familia Stilinski acaba de mudarse para empezar una nueva vida desde cero. John Stilinski trabaja día y noche en comisaría policial, después de la muerte un tanto extraña de su esposa Claudia Stilinski. Su hijo, un estud...
