Capítulo 1 - Regreso a casa.

61 5 3
                                    

–––1–––
Regreso a Casa.

–Allá vamos. – dijo Matt abrochándose el cinturón de seguridad bastante emocionado.

Matt era mi mejor amigo desde mi infancia. Cuando mi padre me obligó a estudiar en el extranjero el no dudó en acompañarme, dándome todo su apoyo. Siempre pensé que solo me acompañó porque era mi verdadero amigo, pero resultó que su sueño era ser el “Mejor” abogado.

–Preferiría quedarme aquí... – murmuré, pero Matt parecía tener los oídos bastantes agudos que me había escuchado.

–No te preocupes, Ryan. Estaré apoyándote en todo, incluso en contra de tu padre.­

No pude evitar sentirme agradecido por tener su amistad. Era como un hermano para mí. Gracias a él logré superar muchos obstáculos a lo largo de mi vida. Nunca fue un amigo interesado, alguien que solo se acercó a mí por el dinero de mis padres, ni por la mansión en la que vivía. Faltan personas como él en este mundo.

Le dirigí una sonrisa de boca cerrada, y a continuación, el avión encendió su motor, y se dispuso a despegar.

–Despierta…

Sentí un dedo tocar con bastante suavidad mi rostro, pero el sueño fue más poderoso en ese momento que lo ignoré completamente.

– ¡Despierta! – oí que alguien me había gritado, y a continuación un líquido se estrelló en mi rostro.

Me senté de golpe, abriendo mis ojos como platos, en busca del origen del líquido atacante, pero al percatarme de que Matt tenía una sonrisa burlona en su rostro descubrí que fue él quien me había derramado lo que parecía jugo de naranja.

–Eres un idiota. – susurré tomando el paño que tenía en el bolsillo de la chaqueta para secarme el rostro y el solo soltó unas risitas que me daban ganas de tirarlo del avión.

–No había forma, Bella Durmiente. – dijo alzando las manos haciéndose el inocente, y yo solo lo fulminé con la mirada. – Venga, que ya vamos a aterrizar.

Al salir del avión, por el túnel que parecía interminable, no pude evitar sentirme nervioso. Mi corazón se aceleraba cada vez más por segundo. Vería por fin a mis Padres, a mis hermanos, y quien sabe a algunos amigos. Luego de años, por fin estaría de vuelta en casa.

Lo que yo esperaba era que un hombre, mi hermana –o incluso mi padre– tuvieran dos carteles con nuestros nombres como en las típicas películas, series y demás,  pero al salir de la zona de desembarque, no vi a nadie.  Absolutamente a nadie.

– Genial…

No pude evitar decirlo con un tono bastante notorio de sarcasmo, sabía que no le importaba mucho a mi padre, pero tanto así… Es increíble.

Matt me señalo la salida del aeropuerto con la mano, con la esperanza de que nos estuvieran esperando afuera. Yo solo le seguí y saqué mi móvil, marcando a mi padre.

– ¿No piensan venir a recogernos? – la rabia que tenia acumulada se notaba demasiado, que Matt se giró hacia mí con una expresión de sorpresa al no escuchar algún saludo de mi parte.

–Vivimos en la misma mansión. Vente en taxi, ya eres lo suficientemente grande para virarte solo.

La fría forma de tratar conmigo de parte de mi padre nunca faltó. La verdad, no me sorprendió en lo absoluto, pero después de tantos años sin vernos, de tantos años sin hablarnos, pensé que tal vez cambiaría su forma de ser conmigo.

Colgué sin siquiera contestarle. Matt me miraba con cierta tensión, así que le dije que iría al baño un momento y que después podríamos coger el taxi y que cada uno vaya a casa.

¿Para Siempre?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora