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--¿Donde pudo haber ido?.- Pregunto con cierto desconcierto su Salvador, mirando como la RFA ahora constituía de: V un maldito mentiroso traidor, "Luciel", Jumin, Jaehee, Zen y Mc, ¿donde se encontraba su primo?. Y eso no era lo malo, si no que, su plan de llevar a todos al paraíso habia fracasado rotundamente. Se encontraba frustrada.

Saeran no era estúpido, sabia que tanto su Salvador como el chico eran parientes, no de sangre, pero que su Salvador le tenia un cariño fraternal. Y le sería sumamente molesto si su Salvador se enterara que él tenía prisionero a su "familiar".

Si se llegará a enterar su diversión terminaría, todavía Yoosung no se encontraba listo para entrar al paraíso.

--Saeran, necesito que sigas investigando a la RFA, está vez no los atacaremos, los dejaremos por un tiempo, sin embargo, Avísame si ellos hablan sobre Yoosung.- Habló su Salvador mientras dejaba el monitor.

--Si mi Salvador, como usted ordene.- Saeran sólo miro como ella salía de aquel cuarto de cómputo, se sentó y echo un vistazo a los chats de la RFA.

Se sintió verdaderamente feliz, al ver como la chica de nombre Mc, siempre se refugiada en el actor Zen, llegando al punto en el que ambos parecían coquetear.

--Que irónico que él diera su vida por ti, y tu lo olvidaras tan sencillo.- Mencionó al monitor, mientras sacaba su celular y tomaba capturas sobre eso.

Ya tenia algo con lo que podría torturar a Yoosung, sonrió al pensar lo destrozado que este se encontraría al ver como la chica que gustaba lo olvidaba por su "amigo" Zen.

Era satisfactorio, porque eso demostraría que sólo él lo amaba verdaderamente. Así como su Salvador le ayudo cuando todos le habían abandonado, ahora seria él, quien rescatace a aquel muchacho.

. . .

Por otro lado, Hyun quien más conocido como V, suspiraba nuevamente, asfixiado con el problema de no saber el paradero de aquel rubio. El arrepentimiento era mucho, y no se imaginaba al pelirrojo delante suyo, quien no despegaba su vista del monitor, llevaba días así después de que Yoosung no volviera con él.

No sabía cuantas veces lo tuvo que detener para que no fuera a aquel lugar sólo en busca de su compañero. Y tampoco sabía cuantas veces el pelirrojo repetía que era su culpa que Yoosung no estuviera con ellos, que nuevamente había fallado.
Todo era demasiado tenso.

Y su estado actual no ayudaba en lo absoluto, su vista parecía ya no ayudarle, y le preocupaba que se volviera una carga en vez de una ayuda, pero también negaba operarse, porque era un castigo que merecía.

--Saeyoung...- Hablo tranquilamente mientrad veía como él contrario temblaba para mirarlo, sus ojeras eran notorias, y sus ojos parecían cansados, pero se negaba rotundamente a descansar. --Tienes que parar, tu cuerpo colapsara si sigues así.- Dijo mientras se levantaba, para tomarlo por el hombro y mirarlo con lastima.

--Pero..., Yoosung, yo se donde se encuentra..., sólo debo de encontrar un punto ciego y...- Su voz era débil y entrecortada, 11 días ya habían pasado y el seguía trabajando.

--Y ambos trabajaremos para traerlo de vuelta, pero no podemos seguir si tu colapsas y no descansas.-

--Yo....- Suspiró mientras se quitaba sus lentes y acariciaba su sien, asentio sin más y fue a su cama para cerrar sus ojos.

V una vez comprobó que este dormía, dejó una nota y se dirigió a la casa de Yoosung, tenía que verificar que no pasaba nada por alto.

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