Catorce

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Estuve leyendo la primera página que te escribí y me pareció que tengo que presentarme o al menos hacer un intento: Mi nombre es Lis Rowinski, pero mi padre me dice Lizzie desde que tengo 3 años. Nací un cuatro de febrero y tengo quince años, me describo como una adolescente normal, ni popular, ni marginada. Tengo muchas amigas esparcidas por toda la ciudad y del uno al diez mi desarrollo académico va en 11. Vivo en la zona norte de una ciudad pequeña en la que casi todos nos conocemos y nunca hay tráfico en las calles. Soy hija única y mi padre decidió que la única mujer en su vida siempre seré yo, lo cual agradezco porque no quiero a otra mujer intentando ocupar el lado izquierdo de la cama king size de papá.

Aquí viene la parte dificil, en la que la gente decide si quiere huir del drama o quedarse y escuchar un poco más: Soy huérfana de madre.

Ella falleció cuando yo tenía tan solo tres años por lo que no sé mucho de ella, pero no me preocupo por ello, en serio, no es como que si llorara todas las noches o sintiera el fantasma de mi madre en la casa o algo parecido. No. Sinceramente, solo la hecho de menos cuando tengo esos momentos de adolescencia y me imagino como sería tener una madre, pero ya me acostumbré.

Mi persona favorita en el mundo es mi abuela, ella me entiende, me aconseja y me alimenta. En serio que lo hace, ir a la casa de mi abuela es ir a comer a un restaurante de cinco estrellas, creo que su propósito en la vida es engordarme pero está bien porque no intento impresionar a nadie con mi figura y me gusta comer.

Ayer, mientras comía una deliciosa lasagna, mi abuela me habló sobre esa prima lejana que tuvo un hijo que está en la cárcel por alguna razón desconocida. A mi abuela le gusta hablar y nunca se da cuenta cuando yo desconecto de la realidad y dejo de prestarle atención por completo, así que solo asentía mientras comía esa deliciosa lasagna y la observaba. Entonces me acordé de aquel día en el que me llegó la regla por primera vez. Era un quince de mayo y hacía muchísimo frío, estaba en casa de mi abuela cuando lo descubrí y ella se puso a llorar sin parar repitiendo una y otra vez "mi bebé ya es toda una señorita" y fue extraño porque me sentía exactamente igual a unas horas un día o un año antes de que eso sucediera. Esa noche cuando me fui a dormir pensé en mi madre y lloré por ella por primera vez, porque ella debería haber estado allí y debería haberse emocionado junto con mi abuela y debería haberme explicado como funciona esto de ser mujer. Aunque resulta que Google es un buen reemplazo de una madre.

Esa fue la primera y última vez que lloré por mi madre. No soy desalmada ni cruel, simplemente soy realista. Si llorara en todo momento por alguien a quien no conocí, mi vida sería terriblemente triste y soy demasiado optimista como para que eso suceda. 

Mi padre me está llamando. Tengo que comer.

Con amor, Lis Rowinski.

Hola! Bueno, espero que les guste, soy nueva en esto y nunca estoy contenta con como quedan los caps. En la foto, quien yo creo que sería la Lis perfecta. Espero que les guste. No olviden votar y decirme que les pareció.

Bye

Lily

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