[Precaución este capítulo contiene contenido explicito solo para adultos, habrá escenas de actos sexuales más adelante.]
—¿Qué sucede? ¿Pasa algo malo? —pregunto muy preocupado
—No tranquilo, no te asustes. —me dice — Es solo que... lo siento, siento haber reaccionado así, siento haber exagerado de esa forma.
—Está bien. —lo interrumpo —No debes de disculparte, fue mi culpa.
—Ojalá fuera tan fácil, pero debí a ver confiado en ti. —me dice muy arrepentido
—Te perdono, no seas tan duro contigo, cualquiera hubiera actuado igual. —le digo poniendo mis manos en sus piernas para tranquilizarlo
—Entonces ¿Estamos bien? —me pregunta nervioso, se mira tan tierno cuando está nervioso
—Si. —le doy un beso — Se necesita más que eso para separarnos.
**Advertencia inicia escena 18+**
Zack pone sus manos en mis mejillas y me atrae rápidamente en un beso lleno de entusiasmo y frenesí, no me había besado así desde nuestro primer beso. Rápidamente me posciona sobre su regazo. Pone sus manos firmemente sobre mi trasero y lo aprieta con deseo, mientras gruño con excitación. Yo comienzo a darle pequeñas mordidas en el lóbulo de la oreja y bajo hasta a su cuello.
Me separa un poco y me mira a los ojos, fueron unos pocos segundos, pero para mí duro toda una vida. Sus ojos, su mirada estaba llena de felicidad y algo más que no pude descifrar ya que me arranca la camisa y se va directo a mis tetillas. Me retuerzo de placer y eso parece gustarle porque siento como algo duro comienza a presionar en mis posaderas.
Me froto con intensidad haciendo que a Zack se le escape un pequeño gemido que intenta contener mordiéndose el labio. Le quito su camisa lentamente y acaricio su pecho, ya tiene un par de vellos.
Zack me toma y me voltea, dejándome tumbado en el sofá debajo suyo. Me da una sonrisa pícara antes de comenzar a bajar hasta llegar a mi pantalón. Se detiene y juega con mi cinturón para quitármelo despacio. Me está matando con su lentitud así que yo me bajo los pantalones solo.
Toma firmemente mi erección sobre mi ropa interior, mi espalda se arquea por el placer. Zack elimina las prendas que aún se interpone entre nosotros, haciéndome sentir su piel y el calor que esta emana. Con su lengua recorre lentamente el tronco de mi hombria hasta llegar a la cabeza y saborearla. Entierro mis dedos en el sofá y disfruto todas las sensaciones que produce Zack sobre mi excitación.
Con un movimiento solido levanta mis piernas hasta que mis rodillas tocan mi pecho. Juega un poco con mis glúteos antes de aplicar un poco de lubricante e introducir uno de sus dedos en mí. No me deja disfrutar la sacudida de placer porque lo retira rápidamente y lo vuelve a introducir, de uno pasa a dos y luego a tres dedos.
Me acerco un poco a él y le susurro:
—Hay algo en mi mochila que podemos usar. —le digo con un guiño
Zack retira sus dedos y va a mochila, regresa con un consolador.
—¿De dónde sacaste esto goloso? —me pregunta regresando a su posición
—Un regalo de cumpleaños de Brun... OHHHHH —no me deja terminar por que introduce el juguete en mí, llega tan profundo que comienzo a ver estrellitas.
Él tonto se ríe por mi grito y repite la acción un par de veces dejándome, rogando por más.
Zack deja el consolador del lado y se coloca un preservativo. Yo cambio de posición, colocándome sobre mis rodillas, arqueo mi espalda haciendo que mi trasero sobresalga y que Zack tenga un mejor acceso. Él se posiciona detrás de mí y presiona su miembro sobre mi apertura. Pierdo la paciencia y me muevo hacia atrás para sentirlo dentro de mí. Eso pareció gustarle a Zack porque se le escapa un gemido.
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Enamorado de la magia(2)
FantasíaSegunda parte de "¿No te puedes juntar con humanos?" Me mudé a California hace unos meses y ahora vivo con su padre, me adapte rápidamente a mi nueva vida. Tengo varios amigos y en especial tengo un novio, Zack. Todo parece estar bien en mi vida has...
