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Cuando Louis llega temprano a su casa con su quinto cigarrillo en la boca, lo último que esperaba era ver a Brent bebiendo en la sala.

Y es demasiado tarde cuando éste lo ha escuchado entrar, voltea inmediatamente a él y esta demasiado borracho como para siquiera sostenerse.

-¡¿No se supone que debes estar estudiando?!- grita eufórico, tratando de ponerse de pie.

Louis se congela en su lugar, temiendo lo que obviamente va a pasar, por más que trate de evitarlo.

-¡Contéstame, imbécil!- grita de nuevo, esta vez teniendo el suficiente equilibrio para lanzar una botella de whisky casi llena hacia el castaño.

Sin embargo él logra esquivarla. Se ha vuelto ágil con los años.

-Si, yo...- lo único que logra decir.

Antes de que su padre trate de tirarle un golpe escuchan a Travis entrar por la puerta y Louis encuentra su salvación.

-Travis tampoco esta en el trabajo

Dice rápidamente, señalando a su hermano con un pequeño temblequeo que sólo el pelinegro nota.

Éste le regala una mirada cargada de reproche y furia, y como vengándose dice:

-Louis hoy tenía exámenes

Y esta situación sería graciosa si ellos fueran una familia normal y simplemente se quisieran salvar de un castigo.

Ambos se miran fijamente, sus ojos mostrando enojo y escondiendo el miedo.

No pueden reprochar por hecharse el uno al otra a la boca del tigre.

Tienen que salvar su pellejo.

Brent se abalanza a ellos en un movimiento brusco, pero está tan ebrio que lo único que logra hacer es caer al suelo con un estrepitoso ruido.

-¡Lárguense de aquí! ¡Lárguense y no vuelvan!- grita haciendo que su cara se torne roja por el esfuerzo.

Louis atina a salir de ahí lo más rápido que puede y Travis se tarda un poco más.

Sus cuerpos se alivian completamente en un suspiro.

Saben que podrán volver a casa mañana, su papá siempre esta demasiado ebrio como para recordar que los corrió, esto no es algo nuevo para ellos (aunque son pocas las veces que salen ilesos (como ésta)).

Sólo tienen que buscar un lugar seguro y caliente en el cual pasar la noche.

Y Louis obviamente ya tiene algo en mente.

Cuando los hermanos están fuera de la gastada vivienda, el mayor le avienta un sudadero a Louis.

-Hace frío- dice inexpresivo.

Entonces Louis saca su cajetilla de cigarros y le ofrece uno. Él lo toma y el castaño lo enciende, a la misma vez que enciende uno para él.

Y Travis comienza a alejarse.

Y Louis hace lo mismo.

Hace mucho tiempo que dejaron de preocuparse por el otro.

Aunque, pequeños actos como lo que acaban de hacer son los que no les dejan mentirse sobre ello.

where do broken hearts go ➸ stylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora