Nos encontrábamos sentados en una mesa que había en la terraza, el cielo se ponía cada vez más oscuro pero eso no me agobiaba. Sí lo hacía esta situación, pero no el cielo, fuera cual fuera su color, siempre me parecía hermoso.
—Está caliente. —Dijo él dándome el café.
Yo acepté la taza y sentí como él se sentaba en frente, mis manos se aferraban con fuerza a la taza aunque sintiera que me quemaba y mis ojos se mantenía fijos en la espuma del café.
—¿Es difícil? —Preguntó él y yo asentí sintiendo de nuevo mis ojos picar. —Está bien, podés tomarte tu tiempo.. o no me lo tenés que contar..
—Sí, si tengo. —Alcé la mirada por fin para poder verlo a los ojos.
Él asintió lentamente, mirándome sin expresión, simplemente atento.
—Perdón. —Fué lo que me salió decir, luchaba contra el nudo en la garganta, y me centré a hablar con éste aunque me torturara.. aunque las lágrimas en mis mejillas se deslizaran sigilosamente.
—¿Por qué? —Alzó ambas cejas confundido.
—Amo tanto a Mateo.. no sé que estoy haciendo. —Dije, sentía que mi corazón había tomado el control del momento y estaba sincerándose para poder sentirse desahogado.
Solté el café para limpiar mis ojos llenos de lágrimas para poder mirarlo a los ojos a Pedro.
—¿De qué? —Cuestionó.
—Es que.. me lastimó y me puse a la defensiva y lo ataqué públicamente, y para empeorar la situación soy tan cobarde que me escondí de él. —Sollocé y extendí mis manos en la mesa.
Me sentí aliviada cuando él recibió mis manos entre las suyas, apretándolas cálidamente, logrando que me sienta en confianza, al igual que su mirada que me hacía sentir comprendida.
—Seguramente él ya ni quiera verme, la última vez que le hablé me habló para el orto y yo decidí alejarme cobardemente. —Dije negando con la cabeza.
—Ey, no. No te culpés por eso. Vos sos libre de decidir con quien estar y con quién no. —Dijo y yo negué con la cabeza.
Claro, tenía razón, pero aún él no sabía.
Y entonces, sentí como si fuera a vomitar cuando supe que debía decir aquellas palabras.
—Estoy embarazada. —Dije y puse una mano en mi boca tratando de callar mi llanto a toda cuesta.
Su pecho se infló notoriamente y su expresión reflejaba el shock que había adoptado su cuerpo, no quería que pensara mal de mí, había sido tan amable hasta ahora y no quería que eso cambiara.
—Olivia.. ¿es posta? —Cuestionó con voz temblorosa, mirándome fijamente.
Asentí y saqué la mano de mi boca.
—Tres meses. —Dije sintiéndome el ser más descarado del mundo.
Tres meses y no le dije a Mateo.
Él solo permaneció en silencio y su mirada se desvió al horizonte, totalmente en shock.
Yo lo miraba esperando que en algún momento hablara, pero fue segundos después cuando de sus ojos comenzaron a salir lágrimas continuas.
Estaba muriéndome de los nervios cuando una sonrisa se dibujó en su rostro.
—Voy a ser abuelo. —Soltó contento.
Yo apreté mis labios y sonreí llorando también.
—Perdón por decirlo recién. —Dijo él.
![Mess; TRUENO [✓]](https://img.wattpad.com/cover/239768919-64-k844265.jpg)