IV

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"Missing You"

—¡Keith! ¡Espera un momento!— corrió hacía la estación de buses donde estaba él.

—Roger, basta, yo sé que no...— el pelinegro fue interrumpido por un beso.

—Estoy enamorado de ti—

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Me he sentido confundido respecto a lo que pasó con David la vez que vino a casa, él me transmite la tranquilidad que nadie nunca me dio, me llena de esperanza y amor, siento que debo protegerlo, y él a mi.

Pero hay un problema...
Tengo miedo a enamorarme.

Bueno, eso no exactamente, tengo miedo a amarlo a él y perderlo, como pasó con Syd.

Detesto mis pensamientos, y para empeorar, no lo he visto otra vez.

Quizás solo deba dormir hasta perder la noción, o mejor aún, morir simplemente.

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No he ido por unos días al cementerio, y no sé si eso sea bueno o malo.
Así que decidí salir de casa, sin destino otra vez.

Y cuando no tengo destino, para mi significa mucho tiempo pensando en demasiadas cosas, pero desde que conocí a David, la mayoría de mis pensamientos son dedicados a él.

Lo extraño.

Me pregunto que estaría haciendo en este momento, ¿Dónde viviría?

Y me siento estúpido por no haber preguntado nada sobre él y su vida. Espero encontrármelo luego, necesito estar cerca de él.

Mientras pensaba, no me di cuenta en que dirección iba, luego supe dónde estaba.

Era esa estación, donde besé por primera vez a Syd.

Caminé con una sonrisa nostálgica y me senté en una banca. Quedé reflexionando mientras me deprimía más y más.

Soy un puto llorón. Un sensible que no soporta nada.

Pero entre todos esos pensamientos tóxicos, mi luz apareció ante mí.

—Hey, ¿en qué piensas?—preguntó Dave sonriéndome.

Sentí a mi corazón volver a palpitar.

—Siempre apareces en mis peores momentos— me levanté para abrazarlo, y demonios, realmente lo necesitaba.

—Siempre te encuentro por donde voy, ¿será el destino?— rio.

—Tal vez, y lo agradezco mucho— feliz, volví a a sentarme y David copió mi acción.

—¿Qué hacías aquí y por qué tenías esa cara tan triste?— preguntó con un adorable puchero.

—Eh, bueno, literalmente llegué aquí por el destino, y estaba pensando en tonterías como siempre— respondí.—En este mismo lugar besé a Syd por primera vez— terminé con un suspiro.

David me dedicó una mirada afligida.

—Roger, ¿podría preguntarte algo?—

—Sí, claro—

—¿Cómo es que... murió él?— preguntó tímido.

—Su padre lo mató a golpes— dije aguantando mi llanto. David quedó con la boca abierta.

—Rog yo, lo siento... oh mierda, no debí preguntarte eso— vi el arrepentimiento de él en su cara.

—Y lo peor es que, fue por mi culpa... ¡Joder! ¡Nunca hago nada bien!, si tan sólo yo... no me hubiera enamorado de él, estaría aquí, por mi culpa no está conmigo, todo es... mi— empecé a llorar y tapé mi cara con mis manos, pero David las removió al instante.

—Roger por favor, entiende, tú no tienes la culpa de nada, eres una persona maravillosa, no mereces estar así— me dijo mientras acarició mi cara.—Eres perfecto, Waters— suspiró.

—No creo serlo, David—murmuré.

—Créeme, nunca había visto un hombre tan hermoso— juntó nuestras frentes, dejándonos a escasos centímetros de los labios del otro.

Y no sé que demonios pasó, pero sentí que ya nada importaba, sólo el impulso de besarlo estaba en mi mente, las lágrimas dejaron de bajar por mis mejillas, el nudo de mi garganta desapareció y mi corazón se sentía aliviado.

Entonces, lo besé. Y por primera vez, no me arrepentí de mi actuar.

Cementery Drive - WatermourDonde viven las historias. Descúbrelo ahora