Paula
Iba saliendo de mi Aula de Clases concentrada en el montón de papeles que nos dió el profesor Fits Patrick. cuando me estrello con un torso fuerte y grande golpeando mi cara en especial mi nariz y cayendo de espaldas al suelo
-¡Acaso no miras por donde vas imbecil! -solté gritando con una mueca de claro dolor sobando mi nariz y levantando los miles de papeles esparcidos en el suelo antes que se la gente que iba pasando los pisara aún sin mirar a la cara al causante de mi caída
- Tranquila Ángel, deja que te ayude- dijo levantando las manos en sigo de disculpa y agachándose a ayudar a recoger mis papeles. Al escuchar su voz cada término nervioso de mi cuerpo se tensó, levanté mi mirada y mis mejillas ardieron, cuando habría la boca para hablar siento un liquido escurrir por mi labio superior note que una gota roja caía al piso, mire a Aiden tocando mi nariz con los dedos y viendo efectivamente que el golpe fue tan fuerte que logro que me sangrara la nariz Aiden a ver que estaba sangrando se puso de pie inmediatamente y me agarro la mano para ayudarme a levantarme del suelo, su expresión parecía preocupada busco en los bolsillos de su mochila y sacó un pañuelo de algodón blanco ¿quien en 2020 usa pañuelos de algodón como en el siglo XIX? Lo mire con confusión mientras apretaba en puente de mi nariz
-Vamos Ángel estas sangrando mucho, toma-
dijo preocupado y acomodando el pañuelo en mi nariz me apego al costado de su cuerpo protegiéndome en con su brazo izquierdo mientras con la derecha llevaba mis montones de hojas junto mi mochila color negro, mientras me guiaba por los pasillos hasta al baño de señoras notaba todas las miradas en nosotros y en como el rojo de mi sangre inundaba el elegante pañuelo de Aiden o como yo le decía El chico del no me digas Te amo cuando estaba al frente de la puerta del baño estaba dispuesta a zafarme y entrar sola pero para mi sorpresa Aiden hizo mas fuerte su agarre y abrió la puerta entrando junto a mi
-¡Pero tú no puedes entrar aquí! -dije con un tono gangoso ya que el estaba apretando mi nariz a lo que blanqueó los ojos
-Ángel no creo que pensaras que te iba a dejar entrar sola, mírate pareces una escena del crimen -dijo soltando mi cara y ahogando una risa, no sabía de que hablaba si solo me sangraba la nariz pero cuando me giro al espejo y vi toda mi cara llena de sangre ya que el pañuelo ensangrentado esparció toda la sangre por ella, parecía trasero de chimpancé a lo que Aiden pareció leer mis pensamientos-
-Pareces un trasero de mono -dijo ahora soltando la carcajada que tenía retenida desde que entramos al baño yo lo mire con el seño fruncido-
-Cállate Aiden te recuerdo que esto -apunte a mi cara- es causa tuya, a demás quien hoy en día usa pañuelos de tela de algodón en vez de desechables -dije mientras lavaba mi cara y enjuagaba la nariz-
-Antiguamente los caballeros llevaban
pañuelos de algodón en los bolsillos para cuando ellos se iban a la guerra y sus amantes lloraban su partida ellos sacaban el pañuelo y se los ofrecían a sus acompañantes para secarle sus lágrimas mientras las consolaban y se los dejaban para que los recordaran para siempre, tú eres mi damisela en apuros Ángel, siempre tendré un pañuelo de algodón para que limpies tus lagrimas por mi partida-dijo mientras hacía contacto visual y sonreía con esa sonrisa entre sarcástica y coqueta que lo caracterizaba--Yo no soy la damisela en apuros de nadie Aiden -rode mis ojos y me seque con el papel para secarse las manos-
-me gusta como suena mi nombre en tus labios-soltó expandiendo aún mas su hermosa
sonrisa y yo lo fulminé con la mirada-

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No digas "te amo"
RomanceAiden Lecoin; ex chico popular de la Universidad ,ex mariscal de campo,ex mejor amigo de Alex Ricci. Abandonó todo ese mundo de la noche a la mañana pero nadie sabe el motivo ahora es el chico malo, el reservado solitario y sobre todo mujeriego a te...